La lluvia deja 'secos' a los saeteros en Semana Santa: "He perdido 2.400 euros"

"El año que viene pido la mitad del dinero por adelantado", manifiestan a lavozdelsur.es profesionales de este canto hecho cante, que han visto canceladas muchas saetas 'cerradas' durante la pasada Semana Santa

Saeta a la Virgen del Valle, acercándose al campillo.

La lluvia que ha protagonizado la Semana Santa de Jerez ha dejado estragos en muchos sectores. Pero hay uno de ellos que, de forma especial, se ha visto especialmente castigado.

Y no nos referimos a los puestos ambulantes, carritos de chucherías, bares, restaurantes u hoteles, ni nada parecido, ni tampoco al de las flores, cera, bandas o artesanía cofrade de los que todo el mundo está hablando últimamente en las redes sociales. Sino a uno que vive intensamente y de forma muy especial este tiempo de pasión, muerte y resurrección que celebran los cristianos y que este año se ha visto especialmente castigado: los saeteros.

“A Jerez se le llena la boca diciendo que la saeta hace especial nuestra Semana Santa, pero de nosotros se ha acordado muy poca gente estos días”, indica a lavozdelsur.es uno de los artistas más solicitados durante estas fechas. Otro de ellos manifiesta que “tenía cerradas ocho saetas y no he cantado ni una, así que imagínate, este año cero euros”. Pero, especialmente, llama la atención que una de las personas consultadas incidía en que “hay quien ni siquiera me ha llamado para cancelarla”.

En este reportaje, claro está, vamos a omitir nombres para que nadie — contratante y contratado— salga agraviado, pero podemos indicar que, de media, la lluvia le ha costado entre 1.000 y 1.500 euros a los saeteros consultados. Si bien el precio estandarizado que se cobra por una saeta gira en torno a los 150 euros de media, el caché de cada saetero es independiente y, en función de día, lugar y hora, hay a quien “esta Semana Santa tenía saetas contratadas por valor de 2.400 euros”.

“Tenía contratadas cuatro y ninguna he podido cantar”; “a mí la Semana Santa me ha costado 1.200 euros”; “he compuesto ocho saetas y no he podido cantar ninguna”, “las del Martes Santo me han salvado el trabajo en parte”; o “no recuerdo pasar la semana en blanco”, son declaraciones hechas bajo la resignación de que la lluvia ha sido el gran causante de todas estas cancelaciones.

No obstante, en este sentido, hay que destacar que los ciclos organizados por parte de instituciones, públicas y privadas, como el Ayuntamiento de Jerez a través de la Federación Local de Peñas Flamencas de la ciudad, la Fundación Palacio de San Dionisio o la Peña Flamenca Buena Gente, junto con el Clúster Turístico Destino Jerez, han mantenido sus compromisos adquiridos y han llevado hacia adelante los ciclos programados en la medida de sus posibilidades, aun cuando alguno de ellos ha tenido más complejidad que otros.

Sevilla te paga, aunque no cantes, en Jerez no es así

Como cuestión también para tener en cuenta es que no han sido pocos los profesionales que señalaban que “cuando vas a Sevilla te pagan, aunque no cantes, y en Jerez no es así”, por lo que este año 2024 puede terminar marcando un antes y un después en este tipo de contrataciones, ya que varios de ellos están pensando en que “el año que viene pido la mitad del dinero por adelantado”.

“Nosotros cerramos una fecha, un día y una hora con quien nos llama para cantar, ya sea un particular, una peña, una hermandad o quien sea, y lo mismo no puedes coger más trabajo ese día porque no te da tiempo”, apunta quien en este año llevaba “mes y medio ensayando saetas nuevas, que me cuesta mucho trabajo componer”.

Lo único cierto y fijo es que, salvo las jornadas donde las inclemencias meteorológicas han permitido que se pudieran escuchar las saetas —desde un balcón o a pie de paso, pagadas o no— este año la lluvia ha dejado seco a un colectivo como el de los saeteros que, muchos de ellos, esperan que llegue la primera luna llena de la primavera con ilusión cada año para poder mostrar su arte en las calles de Jerez o más allá de sus fronteras y, de paso, poder ir tirando desde las Zambombas hasta la Feria.

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