Jugando entre jeringuillas y cristales rotos en un espacio infantil de la zona sur de Jerez

Los vecinos lamentan el estado de abandono de las inmediaciones del colegio Poeta Carlos Álvarez, haciendo que los pequeños convivan con el vandalismo y el consumo de drogas

Vecinos de la zona sur de Jerez han denunciado el estado de abandono del parque ubicado junto al colegio Poeta Carlos Álvarez.

Los vecinos de la zona sur de Jerez están cansados del "ninguneo sistemático" al que el Ayuntamiento les tiene sometidos y que provoca que sus instalaciones se encuentren en un estado absolutamente deplorable.

Es el caso de las inmediaciones del colegio Poeta Carlos Álvarez, cuya falta de mantenimiento se ha traducido en la existencia de agujeros en las aceras, un parque del que ya no quedan ni los columpios, con canastas y porterías rotas y con unas pistas cuyos límites no están sellados y que amanecen "día sí y día también" regadas de cristales procedentes de botellas rotas.

Las instalaciones del parque están completamente destrozadas.

"La situación en toda la zona es igual, a veces se ve a alguien recogiendo basura del suelo pero no es suficiente. No hacen nada por nosotros", señalan. Desde que se demoliera la antigua zona de Cerrofruto todo el espacio ha quedado completamente abandonado. "Antiguamente el propio bloque aportaba algo de luz a la calle pero ahora está todo muy oscuro y en muy mal estado. Aquí viven muchas personas mayores y que no exista iluminación es un peligro para ellos", añaden.

En el caso del centro educativo anteriormente mencionado, los alumnos del colegio Poeta Carlos Álvarez se enfrentan constantemente a diferentes peligros mientras intentan jugar en un lugar supuestamente habilitado para su disfrute. 

Jugar en la zona supone un auténtico riesgo para los niños.

Y es que, además del estado de abandono en el que se encuentra su equipamiento, también está el problema de las conductas incívicas que algunas personas llevan a cabo en esta zona que está frecuentada por multitud de menores. "En este parque se reúne gente para vender y consumir drogas. Al no existir un sistema eficiente de recogida de residuos los niños se encuentran a diario con jeringuillas y otros elementos por el estilo con el peligro que eso supone", explican los vecinos.

Ellos han intentado contactar con los responsables del gobierno local para buscar alguna solución a este problema pero por el momento no han conseguido siquiera iniciar las negociaciones. "El Ayuntamiento no nos propone nada. Hemos denunciado esta situación para intentar que nos hagan caso", concluyen.