Jerez volverá a vivir una de sus noches más intensas con la salida de la Hermandad de Jesús Nazareno, en una jornada que este año vuelve a poner en marcha esta iniciativa: acercar las oraciones de los jerezanos hasta los pies de la imagen en su paso de misterio.
Tras su puesta en marcha el pasado año, la corporación mantiene este gesto que permite a cualquier persona depositar por escrito su oración, petición, agradecimiento o súplica, que será trasladada hasta el Nazareno durante la Estación de Penitencia.
Urnas en lugares clave con un significado
Para facilitar la participación, la hermandad ha instalado tres urnas en espacios especialmente significativos de la ciudad: a los pies del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, en la antesala del columbario de la capilla de San Juan de Letrán, en la planta de maternidad del Hospital de Jerez y en el geriátrico del Hospital San Juan Grande.
Tres enclaves que “simbolizan el inicio y el final de la vida, la esperanza que nace y la experiencia acumulada, reforzando el carácter profundamente humano y espiritual de la propuesta”, señala la hermandad en un comunicado.
Las urnas permanecerán disponibles hasta el Miércoles Santo al mediodía, momento en el que las peticiones serán recogidas por miembros de la hermandad para ser colocadas a los pies de Jesús Nazareno. “Así, la imagen recorrerá las calles no solo con la cruz, sino también con las plegarias de toda una ciudad”.
Pensado para quienes no pueden estar
La hermana mayor, María del Carmen Tejero, ha explicado el origen y sentido de esta iniciativa: "este gesto nacía el año pasado del deseo de acercar a Jesús Nazareno a todos, especialmente a quienes no pueden acompañarnos físicamente en la calle, como las personas enfermas, mayores, madres que acaban de dar a luz o familias que atraviesan momentos difíciles". En esa misma línea añadía: "Queremos que sientan que Jesús Nazareno las lleva consigo y que sus palabras llegan a Él".
La propuesta ha tenido una gran acogida en los centros sanitarios implicados. En el Hospital de Jerez, el personal de maternidad será el encargado de custodiar la urna y fomentar la participación, mientras que en el Hospital San Juan Grande la pastoral ha trasladado la iniciativa a los usuarios del geriátrico, quienes la han recibido con emoción, especialmente porque “muchos de ellos llevan años sin poder ver a Jesús Nazareno y a Nuestra Madre y Señora del Traspaso por las calles de la ciudad”.
Oraciones anónimas
Desde la hermandad se garantiza que todas las peticiones serán completamente anónimas y tratadas con absoluto respeto. No serán leídas ni difundidas, sino depositadas como una ofrenda íntima a los pies del Nazareno. La corporación subraya además que “no importa la forma ni las palabras, sino la intención y la fe con la que se escriba”, reforzando así el carácter personal de cada mensaje.
La iniciativa culminará con un gesto cargado de simbolismo. Tras el regreso al templo, la hermandad procederá a incinerar las peticiones para posteriormente someter esas cenizas a un proceso de cristalización que permitirá convertirlas en “lingotes de oración”.
Una noche que trasciende la calle
En palabras de la hermana mayor, "la Semana Santa no solo debe vivirse en la calle, sino también en el corazón de aquellos que sufren, que esperan o que simplemente desean hablar con Dios desde su silencio".
Por eso, cuando el paso de misterio parta desde San Juan de Letrán a hombros de sus cargadores, acompañado por los faroles de las hermanas, lo hará también con “nuevos compañeros de viaje: cientos de papeles que no pesan, pero que lo dicen todo”.
