El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, señaló este viernes en Huétor Tájar que la situación generada por el temporal mantiene en alerta a buena parte de la comunidad autónoma y detalló las zonas que más inquietud generan en las últimas horas. Durante su visita al municipio granadino, el dirigente andaluz explicó que la evolución de las lluvias y de los cauces fluviales condicionará las decisiones de protección civil en los próximos días.
Moreno indicó que una de las áreas que sigue bajo estrecha vigilancia es la sierra de Grazalema, donde "sigue lloviendo incluso en el día de hoy que tenemos sol prácticamente en el resto de Andalucía". No obstante, puso un énfasis especial en la provincia de Cádiz y, en particular, en el entorno de Jerez, una de las zonas que más preocupación suscita a la Junta por la evolución del río Guadalete.
"El Guadalete sigue subiendo, ha subido siete metros como consecuencia del desembalse que hemos hecho en Arcos y en Bornos, dos pantanos que han superado su límite de seguridad", afirmó el presidente, quien subrayó que la apertura de las esclusas ha sido necesaria para aliviar la presión sobre los embalses. "Eso nos preocupa", insistió, aludiendo al posible impacto aguas abajo en el área jerezana.
El responsable autonómico también se refirió a Córdoba, donde el Guadalquivir mantiene bajo control algunas zonas sensibles, como los barrios próximos al aeropuerto. Según explicó, si se registraran lluvias intensas en las próximas jornadas "podría poner en peligro nuevos hogares y por tanto ampliar la zona de peligro y tener que evacuar nuevas familias". A ello añadió la atención permanente sobre Huétor Tájar, donde el nivel del río ha descendido notablemente en un solo día, aunque advirtió de que podría volver a aumentar con nuevas precipitaciones.
Las próximas horas serán complicadas
Moreno mencionó igualmente la situación en Cazorla, donde se esperan lluvias que podrían afectar a municipios situados río abajo en la provincia de Jaén. El presidente recalcó que la Junta sigue de cerca todos los puntos conflictivos del territorio andaluz ante la posibilidad de que se repitan episodios adversos.
Uno de los factores que más condicionan la gestión del temporal es el elevado nivel de los embalses, especialmente en la Andalucía occidental. "Hay una gran parte de los pantanos que están en un nivel muy alto, 90-95%, y eso significa que probablemente vamos a tener que abrir algunas esclusas para garantizar esa reserva de seguridad", explicó. Aunque las sueltas de agua se realizarán de forma progresiva, reconoció que "todo lo que soltemos de agua, ríos abajo va a inundar, va a golpear y va a hacer daño".
La clave, añadió, estará en la intensidad de las lluvias previstas para los próximos días y, en particular, en el nuevo frente asociado a un "río atmosférico" anunciado para el lunes. Si se superaran los 70 u 80 litros por metro cuadrado en las zonas afectadas, advirtió, "estaríamos hablando probablemente de nuevas evacuaciones y de zonas de alto riesgo". Mientras tanto, la Junta mantiene la vigilancia sobre todos los cauces, con especial atención al Guadalquivir y al Genil, donde el deshielo provocado por la subida de temperaturas podría agravar la situación.
