Jerez se unió este mediodía a la solemne conmemoración del Día Europeo en Memoria de las Víctimas del Terrorismo, un acto emotivo que tuvo lugar en la puerta del Ayuntamiento.
El primer teniente de alcaldesa, Agustín Muñoz, lideró el minuto de silencio, subrayando la imperiosa necesidad de mantener viva la memoria de quienes sufrieron la barbarie terrorista, especialmente los afectados por los devastadores atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
Durante la emotiva ceremonia, que contó con la presencia de diversos miembros de la Corporación Municipal, Muñoz enfatizó el profundo impacto de los sucesos de hace dos décadas en la conciencia colectiva.
“Hoy es un día para recordar con profundo dolor estos atentados que sacudieron España y al mundo entero, y a todos los afectados por la barbarie terrorista, reafirmando el compromiso de toda la sociedad española con la paz, la libertad, la justicia y los valores democráticos”, declaró el primer teniente de alcaldesa. Estos ataques, que dejaron un trágico balance de 193 fallecidos y más de 2.000 heridos, marcaron un antes y un después en la historia contemporánea, tanto a nivel nacional como internacional, dejando una cicatriz imborrable en la sociedad.
El acto, convocado a nivel nacional por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), sirvió como un recordatorio palpable de la fragilidad de la paz y la importancia de la unidad frente a la violencia. Muñoz reiteró el sentir de la corporación y de la ciudadanía jerezana: “Queremos, por ello, mostrar nuestra solidaridad y nuestro cariño hacia las víctimas, sus familiares y amigos”.
La memoria de Miguel Ángel Blanco y la resiliencia social
La conmemoración no solo se centró en los atentados del 11M, sino que también evocó otros episodios dolorosos de la historia reciente de España, fundamentales para entender la lucha contra el terrorismo. Agustín Muñoz hizo una mención especial al asesinato de Miguel Ángel Blanco, ocurrido el 13 de julio de 1997. Este trágico evento, que en 2026 cumplirá 29 años –la misma edad que tenía Blanco en el momento de su secuestro y asesinato–, fue un punto de inflexión en la movilización ciudadana contra el terrorismo de ETA. La sociedad española, en aquella ocasión, demostró una resistencia unánime y una firme condena frente a la barbarie, sentando un precedente de unidad y determinación que perdura hasta hoy.
Muñoz enfatizó la relevancia de mantener viva esta memoria colectiva como un pilar fundamental para el futuro. “Tenemos que mantener vivo el recuerdo de las víctimas para seguir reafirmándonos y luchando por una sociedad más justa, más pacífica y más libre”, afirmó. Este compromiso implica una defensa constante de los principios democráticos y una vigilancia activa contra cualquier forma de extremismo que amenace la convivencia y los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Defensa de la dignidad, la justicia y la verdad
Para finalizar su intervención, Agustín Muñoz lanzó un enérgico llamamiento a la sociedad para continuar defendiendo los inquebrantables pilares de la dignidad, la memoria, la justicia y la verdad. Asimismo, subrayó la importancia de garantizar una reparación integral para todas las víctimas del terrorismo, reconociendo el daño irreparable sufrido y la necesidad de un apoyo continuo.
“Cualquier acto terrorista va en contra de la convivencia, de la democracia y de una sociedad avanzada y con principios institucionales. Así que un rotundo 'no al terrorismo' y 'no a las bandas terroristas', y un 'sí a la memoria presente de todas las víctimas'”, concluyó Muñoz, encapsulando el sentir de la jornada y el compromiso inquebrantable de la ciudad de Jerez con la paz, la justicia y el recuerdo permanente de quienes padecieron la violencia terrorista.


