La Hermandad de la Resurrección en Jerez plantea un cambio drástico en su hábito: adiós al antifaz

La cofradía aprobará en cabildo vestir solo túnica y capa el Domingo de Resurrección, en coherencia con el sentido litúrgico de la Pascua y en pleno proceso de renovación interna

Hermanos de la Resurrección con la Hermanos de la Resurrección con la túnica con la que procesionaban hasta ahora, y de la que dejará de usarse el antifaz. de la que dejará de usarse el antifaz.
28 de enero de 2026 a las 17:58h

La Hermandad de la Resurrección continúa dando pasos firmes dentro del proceso de renovación que viene impulsando en los últimos tiempos. Una transformación que no se limita únicamente al ámbito patrimonial —con el inminente estreno de la nueva imagen del Señor—, sino que también alcanza a su espíritu y carisma.

En ese contexto se enmarca la decisión que será sometida a aprobación este domingo en cabildo general de hermanos: eliminar el antifaz del hábito, de modo que los cofrades procesionen únicamente con túnica y capa.

Desde la corporación justifican esta propuesta en el sentido profundo de lo que se celebra el Domingo de Resurrección. “Tiene que ver con el significado de lo que hacemos ese día”, explican fuentes de la hermandad, que recuerdan que este debate se abrió ya el pasado año. Incluso se consultó al director espiritual sobre la idoneidad de este cambio. La respuesta fue clara, también por parte del obispo, que les ofreció una orientación “diáfana”: “Nos animó a pensar la Resurrección desde su propio sentido y no como una prolongación de los días de penitencia”.

Una decisión ligada al aniversario y a la identidad de la cofradía

El planteamiento de prescindir del antifaz también está vinculado a una fecha simbólica: los 25 años de la hermandad. Desde la corporación recuerdan que la cofradía solo lleva cinco años vistiendo túnica, un hábito muy reciente en su historia. Antes, subrayan, la salida se hacía “de particular”, lo que refuerza la idea de que “la hermandad siempre ha ido encontrando su manera de salir poco a poco, sin prisas ni imposiciones”.

En ese mismo hilo argumental sitúan esta medida dentro de un replanteamiento más amplio. “Revisar cómo hacemos las cosas para seguir creciendo y no quedarnos solo en la costumbre” es uno de los objetivos que se ha marcado la junta de gobierno en esta nueva etapa.

El Domingo de Resurrección, un lenguaje propio

La hermandad insiste en que el Domingo de Resurrección no es un día más dentro de la Semana Santa. “Es el centro del año litúrgico, el día desde el que se entiende todo lo demás”, explican. Y en ese marco, recuerdan que la Iglesia establece con claridad que cada tiempo litúrgico tiene su propio lenguaje, sus gestos y su forma de expresarse. “No se vive igual la Cuaresma que la Pascua, ni se sale igual un día penitencial que un día de gloria”, señalan para fundamentar la salida con los rostros de los hermanos descubiertos.

Desde la corporación profundizan aún más en este argumento litúrgico: “La liturgia es muy clara: ya no estamos en penitencia, estamos en Pascua. Se proclama que Cristo ha vencido a la muerte y que esa victoria cambia la vida”. Una realidad que, insisten, no se expresa solo con palabras, sino también “con signos: con luz, con alegría, con gestos distintos”.

Este cambio en el hábito se suma a otros movimientos relevantes que marcarán a la cofradía en la próxima Semana Santa. Entre ellos, el estreno de la nueva imagen de Cristo Resucitado, una copia de la obra que realizó Ortega Brú y que se conserva en su museo de San Roque. En paralelo, la imagen actual, con toda probabilidad, acabará en Madrid, integrada en una asociación que aspira a convertirse en hermandad con el misterio de la Resurrección.

Sobre el autor

Kiko Abuín

Ver biografía