Jerez conquista a Hugo Muñoz, uno de los chefs del momento en Madrid, en su visita a las Bodegas Fundador

La escapada a la ciudad dejó en las históricas Bodegas Fundador la firma de una bota que disfrutará próximamente en Madrid y un encuentro especialmente emotivo

Hugo Muñoz, el reconocido chef en Madrid, durante su visita en las Bodegas Fundador en Jerez
04 de abril de 2026 a las 08:56h

La visita de uno de los chefs del momento en Madrid, Hugo Muñoz, a Jerez ha dejado una imagen clara: la conexión entre la alta cocina, el vino y el arte sigue generando escenas de enorme valor simbólico dentro del sector gastronómico. La semana pasada, el cocinero tuvo la oportunidad de conocer las históricas Bodegas Fundador, en una jornada que ha descrito como especialmente significativa.

La parada en Jerez puso el foco en uno de los enclaves más emblemáticos del marco, ya que Fundador está considerada la bodega más antigua de la zona. Allí, el chef pudo sumergirse en una experiencia marcada por el peso de la tradición y por la identidad de una ciudad donde el vino forma parte inseparable de su cultura. Según ha compartido, “un maravilloso día” en el que pudo disfrutar de varios de los grandes pilares de la zona: la gastronomía local, el vino y el arte. Una combinación que resume el espíritu de una visita que no solo tuvo un componente profesional, sino también profundamente emocional.

Una jornada en Jerez con sello gastronómico y una bota firmada para Madrid

Uno de los momentos más destacados del viaje llegó con un gesto cargado de simbolismo. Durante la visita, el chef tuvo además “el honor de firmar una bota”, una pieza que, según explicó, estarán disfrutando “muy pronto en Madrid”.

El detalle refuerza el vínculo entre la experiencia vivida en Jerez y su proyección posterior en la capital. Más allá del recorrido por las bodegas, la visita estuvo marcada por la idea de compartir. En ese contexto, el cocinero subrayó que uno de los aspectos más especiales del viaje fue pasar un día entero con Gastón Acurio, al que definió como “gran amigo de nuestra casa” y por el que mostró un afecto explícito.

“De lo más especial del viaje, ha sido sin duda compartir un día entero con Gastón Acurio, gran amigo de nuestra casa, y al que queremos mucho”, expresó, poniendo el acento en el componente humano de una jornada que fue mucho más allá de la simple visita institucional o gastronómica. Junto a ellos también estuvieron presentes otros nombres muy vinculados al arte y al flamenco. El chef señaló que les acompañaron amigos como Manuel Cerpa, Antonio Cortés y su madre Montse, a quienes definió como “genios e iconos del flamenco”.

El valor de Jerez como punto de encuentro entre vino, arte y generosidad

La presencia de estas figuras terminó de dar forma a una jornada en la que Jerez se presentó como punto de encuentro entre mundos que dialogan con naturalidad: la cocina, el vino y la creación artística. La visita, tal y como fue relatada, estuvo atravesada por esa idea de unión que tantas veces aparece ligada a la gastronomía.

En su balance del viaje, el chef quiso destacar precisamente ese espíritu. “Es increíble lo generoso que es nuestro sector”, afirmó, en una reflexión que sitúa la experiencia de Jerez no solo en el terreno del disfrute, sino también en el de los vínculos personales y profesionales que se tejen alrededor de la mesa.

Ese agradecimiento se extendió también a “la vida”, a “la gastronomía” y a “lo que une”, en una declaración que convierte la visita en algo más que una escapada puntual. También dedicó unas palabras directas a Gastón Acurio: “y a ti Gastón por tu cariño con nosotros”.

La estancia en Fundador y González Byass deja así una estampa de fuerte carga simbólica para el cocinero y su entorno: una inmersión en la tradición jerezana, un homenaje al valor de lo compartido y una celebración del poder que siguen teniendo la cocina, el vino y el arte cuando convergen en un mismo lugar.

Sobre el autor

María Crisol

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