La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Humildad y Paciencia anuncia la designación de Javier Alcón, hermano de la corporación, como el capataz del paso de misterio de la cofradía en la próxima jornada del Jueves Santo, tras una decisión adoptada con el objetivo de "garantizar el correcto discurrir de la estación de penitencia".
El anuncio confirma la confianza de la corporación en "un hermano que forma parte de la Trinitaria Hermandad y que, a lo largo de los años, ha demostrado un firme compromiso con sus Sagrados Titulares", así como una dedicación constante a la vida cofrade.
Desde la Junta de Gobierno se subraya que el caminar cofrade de Javier Alcón ha estado siempre marcado por "la humildad, el respeto y el servicio", valores que, según la Hermandad, reflejan fielmente "el espíritu del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia".
La designación responde a la voluntad de encomendar el mando del paso a una persona que conoce profundamente el significado espiritual y devocional de esta responsabilidad, especialmente en una jornada tan señalada como el Jueves Santo.
Una elección basada en la confianza y la devoción
La corporación manifiesta su plena confianza en que el nuevo capataz sabrá guiar a Nuestro Señor con el cariño, la responsabilidad y la fe que este cometido requiere, cualidades consideradas esenciales para el desarrollo de la estación penitencial.
En este sentido, la Junta de Gobierno destaca que el trabajo de Javier Alcón quedará puesto bajo la protección del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y de María Santísima de la Trinidad, pilares devocionales de la Hermandad.
El nombramiento se presenta como una decisión tomada desde la serenidad y el convencimiento, apelando al sentido de comunidad y al compromiso compartido que caracteriza a la corporación trinitaria.
Un encargo al servicio de la Hermandad
La Hermandad ha expresado públicamente su deseo de que el Señor ilumine y fortalezca al nuevo capataz en esta tarea, para que el desarrollo de su labor redunde en la mayor gloria de Dios y de la propia Hermandad.
Este encargo se entiende como un servicio más dentro de la vida cofrade, asumido desde la responsabilidad y la entrega, sin perder de vista la dimensión espiritual que envuelve cada gesto del paso procesional.
La Junta de Gobierno confía en que la próxima salida procesional del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia transcurra conforme al espíritu que define a la corporación, sustentado en la fe, la devoción y el respeto a la tradición.
Con este anuncio, la Hermandad cierra el proceso de designación del capataz para el Jueves Santo, poniendo el acento en la confianza depositada en uno de sus hermanos para asumir una de las responsabilidades más visibles de la estación de penitencia.





