A diferencia de cursos anteriores se oponen a reubicarlos en plazas libres para alumnos con problemas psíquicos o pluridiscapacidad: "¿Otros años han hecho la vista gorda?”, denuncia uno de los padres.

“Mi hijo tiene una debilidad y son las lavanderías, las lavadoras. Mira en YouTube todos los vídeos de lavandería y le encanta”. Esta es una de las razones por las que Margarita Martos, madre de Marcos, de 16 años, diagnosticado de TEA, decidió matricularlo en el colegio de Educación Especial Mercedes Carbó de El Puerto, en el cual imparten un programa de transición a la vida adulta sobre lavandería. “Creo que se merece tener un futuro relacionado con algo que le guste a él. Ya que tiene bastantes limitaciones en la vida, que eso le haga feliz”.

El joven actualmente está en el aula específica del IES Fernando Savater y aún podía permanecer un año más, pero decidió iniciar los trámites para el traslado al centro portuense y que ese curso le fuera útil para adaptarse. En un principio le aseguraron que podía hacer el traslado sin problemas, de modo que cambió el dictamen a centro específico y una vez que lo hizo le informan de que no había plazas. Como consecuencia de ello, el siguiente curso lo tendrá que realizar en el centro de Educación Especial Nuestra Señora de la Merced, de Jerez, “cuando mi hijo no está para eso”, ya que tampoco puede permanecer en el Savater, porque también se niegan a revocar el dictamen.

Esto mismo, en circunstancias más o menos similares, le ha sucedido a otros tres niños jerezanos autistas cuyos padres también pidieron el cambio de dictamen para matricularlo en el centro de El Puerto. José Miguel Jiménez, padre de uno de estos chicos jerezanos diagnosticados con TEA habló directamente con la dirección del colegio Mercedes Carbó. “La directora nos aseguró que no había problemas de plazas y que ningún año habían tenido. Aceptamos el cambio a centro específico confiados de que nuestro hijo se matricularía en el CEIP de El Puerto para el cual hicimos la preinscripción en marzo”. La mesa de escolarización informó a Miguel Ángel al igual que al resto de padres y madres de los tres alumnos que no había plazas en el centro de El Puerto. Ahora se siente “engañado” y “desesperado”, no le queda más remedio que llevar a su hijo al centro de La Merced de Jerez del que tienen quejas bastante fundamentadas: carece de los recursos que tiene el de El Puerto, como un plan de familias con actividades extraescolares y un horario más amplio.

“Aquí se ve que todo el mundo es rico y no tienen que trabajar”, espeta Estrella Arana, madre de Abraham Ayala, de 14 años, que asiste a clase en el CEIP Vallesequillo. Esta madre, entre otras razones, solicitó el cambio para que su hijo reciba atención durante más horas. Ha sido despedida de su trabajo al resultarle imposible compatibilizarlo con el cuidado de su hijo y así lo han confirmado el resto de padres afectados.

Ninguno se quedó de brazos cruzados. Tras la noticia contactaron con la directora del el colegio Mercedes Carbó de El Puerto y la indignación de todos se acrecentó. “Me confirmó que efectivamente no había plazas para autismo pero si las había para discapacitados psíquicos y para pluridiscapacitados”, relata Jiménez, quien le reprochó la falta de concreción cuando fue a informarse. Ella misma, asegura, le explicó que en cursos anteriores los niños autistas habían sido reubicados en las plazas que sobraban para alumnos con problemas psíquicos o pluridiscapacidad, “y desde la Delegación nunca habían puesto pegas; ella se ha quedado igual de sorprendida; ¿qué pasa, que otros años han hecho la vista gorda?”

Los padres afectados creen que detrás de esta decisión “inédita” se debe a la mala fama del centro específico de Jerez. “Ningún padre está matriculando a su hijo allí y quieren obligar a los padres a que vayan a este centro. El director de La Merced nos ha confirmado que este centro sólo ha recibido cuatro matrículas este año”. 

Posteriormente han logrado reunirse con Joaquín Mateos, jefe de planificación y escolarización de la Junta, y María Luisa Bermejo, funcionaria también del mismo departamento. Obtuvieron su compromiso de estudiar lo sucedido. Pero todo ha caído finalmente en saco roto. El pasado 3 de junio Bermejo les informó de que seguían haciendo gestiones para conseguir que los niños entrasen en El Puerto. “Nos dio bastantes esperanzas de que lo podían conseguir, sólo les faltaba el visto bueno del delegado”.  

El 7 de junio, un día antes de finalizar el plazo de matriculación, reciben la mala noticia de que finalmente no podía ser. “Alegan que el delegado territorial de Educación (Juan Luis Belizón) dio el visto bueno, pero que había sido en los servicios centrales de Sevilla donde lo denegaron sin sabernos decir ni quién lo había denegado, ni cómo ni por qué”. Ante la negativa, han solicitado volver a cambiar los dictámenes para que los niños permanezcan asistiendo a los mismos centros donde se encuentran ahora, pero les dijeron que tampoco era posible, “los dictámenes eran irrevocables” y que la única opción que nos daban era el Centro Especifico la Merced en Jerez.

Estos padres inciden en que solicitar la plaza en el Centro de El Puerto “no es por un capricho”. “Nuestros hijos van a estar y evolucionar mejor allí, son niños discapacitados y en este Centro nos ofrecen aparte de otros medios unas actividades extraescolares que consiguen que él este más estable”, recursos que el centro de Jerez carece.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído