Jerez ha despedido este miércoles a Álvaro Domecq Romero, figura histórica del arte ecuestre, Hijo Predilecto de la ciudad y Medalla de Andalucía, fallecido a los 85 años. La despedida tuvo lugar en una emotiva misa funeral en la Catedral de Jerez, precedida de un cortejo formado por jinetes y doce caballos de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre (REAAE), institución que él mismo fundó.
Antes del funeral, la Real Escuela rindió un homenaje especial a su fundador con una ceremonia solemne en la que participaron jinetes y caballos de la entidad. La comitiva fúnebre partió desde la sede de la escuela y recorrió varias calles del centro histórico hasta llegar a la puerta principal del templo, en un recorrido cargado de simbolismo y respeto.
Tras el oficio religioso, los animales volvieron a acompañar el coche fúnebre por la calle Calzada del Arroyo, hasta su regreso a la Real Escuela. Entre ellos destacó la presencia de ‘Yute’, el que fue último caballo de carriola de Domecq, símbolo de su legado y vínculo permanente con el mundo ecuestre.
Un último adiós que se puede contemplar en este reportaje gráfico.
