Abdeslam Bouaiouida El Arbaoui, presidente de la Asociación de Derechos Humanos y Protección de Inmigrantes y Refugiados de Jerez, iniciaba ayer a las puertas de los juzgados de la avenida Álvaro Domecq una huelga de hambre desde las 8 de la mañana hasta las once de la noche por el trato discriminatorio que afirma haber sufrido durante un acto de conciliación en dichos juzgados.
Todo comenzó con una foto subida a redes de la mujer e hija de Abdeslam en una manifestación. Un vecino con el que había tenido un problema y su hermano, agente de la Policía, habían "realizado comentarios contra mi familia diciendo que somos psicópatas y mentirosos. Se rieron de nosotros". Tras presentar una denuncia por estos insultos, este ciudadano marroquí fue citado el de 15 de abril para un acto de conciliación entre las partes.
"He sufrido un trato parcial"
"La cita era a las 12. Llegué media hora antes con un compañero de testigo. Salió un funcionario y cogió mi cita y luego la del hermano y el policía. Cuando la letrada termina su trabajo con otra persona, atiende a ellos en una sala. Tienen que entrar las dos partes en el acto de conciliación. Ellos entraron y se llevaron mucho tiempo hablando. Cuando salieron, la persona encargada me dijo que qué quería de esa gente. Les dije que una indemnización moral por mi hija, que no va al cole y los niños no quieren jugar con ella por los comentarios. Los insultos nos han costado una ruina comunitaria", relata Abdeslam a lavozdelsur.es.
En su testimonio denuncia haber sufrido "un trato parcial. A ellos los recibieron dentro y a mí fuera. No me dieron ni tiempo de exponer mi versión. La funcionaria sacó un papel de la imprenta y me dijo que firmase. Cuando lo leí, era otra cosa. Me dijo que significaba que yo había estado aquí, pero no estaba de acuerdo con lo que había leído y no firmé. Me empezaron a decir que tenía que firmar, obligándome y gritándome para que firmase. Dije que no, que no quería, y me pusieron ausente".
Cuando volvió al juzgado para recoger la copia del acta, Abdeslam preguntó los motivos por los que no lo habían recibido adentro y le habían puesto ausente. "Me dijeron que si no firmo, ponen ausente. Me comentaron que eso es lo que dice la ley, que no hay otra función. Se pusieron varios a hablarme a la vez y les dije que, por favor, quería hablar con uno, no con muchos. Saltaron que iban a llamar a la Guardia Civil. Yo terminé y me fui".
A su salida, puso una denuncia contra los funcionarios. "He pedido al juzgado que revise las cámaras durante el tiempo que estuve allí, que mire los datos de la cámara y del ordenador porque hay dos papeles contrarios. Hay uno con el acuerdo de ellos para el asunto y otro en el que no he estado yo. Querían cerrar el asunto rápido. He pedido eso y la anulación del acta. Cuando me dieron la copia me sorprendió que pusieran que yo no había aparecido y que no había testificado porque no había ido", ha detallado.
Tras su primera reivindicación durante la jornada de este lunes, el presidente de la Asociación de Derechos Humanos y Protección de Inmigrantes y Refugiados de Jerez no descarta llevar a cabo más movilizaciones en los próximos días.
