Los hermanos de la Sagrada Resurreción ratifican en Cabildo General procesionar sin antifaz en 2026

Una vez concluida la Semana Santa, se abrirá un proceso de estudio y reflexión para el diseño de un nuevo hábito propio para la Procesión Gloriosa en 2027

Nazarenos de la Hermandad de la Sagrada Resurrección, junto al obispo de la Dióscesis de Asidonia-Jerez, Mons. Rico Pavés, momentos antes de la salida procesional. MANU GARCÍA 00002
03 de febrero de 2026 a las 16:42h

El Cabildo General celebrado por los hermanos de la Hermandad de la Sagrada Resurrección ha aprobado por unanimidad una serie de decisiones tras una reflexión profunda, serena y plenamente eclesial, orientada a depurar y clarificar los signos externos con los que la corporación celebra la Procesión Gloriosa del Domingo de Resurrección.

Tal y como informaba recientemente lavozdelsur.es, esta medida no responde a modas ni presiones externas, ni a planteamientos estéticos, sino al deseo sincero de vivir y expresar la fe con mayor fidelidad al misterio que se celebra. Y desde esta convicción, compartida por la Iglesia, la cofradía del Domingo de Resurreción recuerda a través de un comunicado que "las expresiones de la piedad popular no son un fin en sí mismas, sino un medio al servicio del mensaje cristiano, que debe ser transparente al misterio que anuncia y evitar lecturas incompletas o confusas".

Un penitente y un monaguillo del Resucitado viendo el paso del Prendimiento MANU GARCÍA

El sentido del antifaz y la tradición cristiana

La decisión de no utilizar el antifaz en la Procesión Gloriosa se apoya en una distinción esencial de la tradición cristiana que tiene base en que "no es lo mismo acompañar a Cristo en su Pasión como penitente que proclamar su Resurrección como testigo". Por tanto, la figura del penitente, propia de las procesiones penitenciales, expresa conversión, recogimiento y expiación, se realiza bajo un contexto donde el antifaz remite al anonimato, al camino interior del arrepentimiento y a la humildad del pecador necesitado de misericordia.

Por el contrario, señalan que la Procesión Gloriosa del Domingo de Resurrección no celebra la culpa ni el silencio penitencial, sino la victoria de Cristo sobre la muerte, fundamento de la fe cristiana. En ella, los hermanos participan del anuncio pascual como testigos visibles de la Resurrección.

Desde esta clave, "el rostro descubierto adquiere un profundo valor simbólico, teológico y catequético", donde el cristiano resucitado con Cristo no se oculta, sino que "da la cara, proclama con su presencia que la muerte ha sido vencida y que la fe se anuncia con gozo y con luz". Mantener una prenda históricamente vinculada al ámbito penitencial en una celebración gloriosa puede inducir a una lectura equívoca del signo y oscurecer el mensaje pascual que se quiere anunciar.

Nazareno de la Hermandad del Resucitado. MANU GARCÍA

Acompañamiento pastoral y próximos pasos

La Hermandad entiende, por tanto, que "no resulta coherente mantener una prenda propia del penitente en una procesión de carácter pascual y proclamativo". Esta reflexión "no juzga usos ajenos, sino que ordena los propios signos" para que hablen con claridad y ayuden al pueblo fiel a comprender y celebrar el misterio central del cristianismo.

La corporación expresó su agradecimiento al Sr. Obispo y a su Director Espiritual, cuya cercanía, orientación pastoral y acompañamiento han sido fundamentales en este proceso de discernimiento, situando los signos al servicio de una celebración correcta, gozosa y evangelizadora del día de mayor gloria para un cristiano: la Resurrección del Señor.

En coherencia con lo aprobado, en la próxima Semana Santa los hermanos procesionarán con túnica y capa, y sin antifaz. Asimismo, una vez concluida la Semana Santa, se abrirá un proceso de estudio y reflexión mediante la creación de una comisión integrada por hermanos de la corporación, destinada a profundizar —desde criterios teológicos, litúrgicos, históricos y pastorales— en el diseño de un hábito propio para la Procesión Gloriosa.

La Hermandad subraya que esta postura es fruto exclusivo de una reflexión interna, vinculada a su identidad y a su manera concreta de vivir y celebrar la fe, y no pretende erigirse en referente ni condicionar los procesos de discernimiento de otras corporaciones. Desde el respeto mutuo y la comunión eclesial, solicita igualmente que sea respetada esta decisión, adoptada en total libertad por su Cabildo de Hermanos.

Una mujer de mantilla, para acompañar al Resucitado MANU GARCÍA

Retirada de la imagen actual y bendición de la nueva talla

Por otro lado, el Cabildo ha acordado retirar del culto la actual Imagen del Santísimo Cristo Resucitado el 9 de febrero, tras la celebración de una Misa de Acción de Gracias por las abundantes gracias espirituales recibidas a lo largo de los años mediante su contemplación. El destino definitivo se articulará mediante una cesión, con la condición expresa de que se mantenga el culto público a la Imagen, quedando pendientes determinados aspectos que se comunicarán oportunamente.

Finalmente, la Hermandad invita a todos los jerezanos a participar en la bendición de la nueva Imagen del Santísimo Cristo Resucitado, que tendrá lugar el 15 de febrero a las 13:00 horas, en la Parroquia de San Dionisio, durante una Solemne Eucaristía celebrada por el Sr. Obispo. A lo largo de toda la jornada, la Imagen permanecerá en veneración de los fieles.

La corporación vive este momento con espíritu de acción de gracias, responsabilidad y comunión, convencida de que cuidar los signos es también cuidar el anuncio de la fe y ayudar al pueblo cristiano a celebrar con plenitud el misterio central del cristianismo: la victoria de Cristo sobre la muerte.

Sobre el autor

David Montes

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