La Hermandad del Cristo de la Expiración de Jerez ha anunciado una curiosa iniciativa para llevarla a cabo la madrugada de Viernes Santo, coincidiendo con la recogida de Nuestra Señora del Valle Coronada. Bajo el nombre Del Valle al Cielo, la corporación propone un gesto simbólico que permitirá a los fieles elevar mensajes cargados de fe y recuerdo.
La propuesta consiste en una suelta organizada de globos aerostáticos fabricados en papel de arroz biodegradable y con garantías de seguridad, que se liberarán durante uno de los momentos más emotivos de la jornada. Con esta iniciativa, la hermandad busca ofrecer a devotos y vecinos una forma especial de expresar sus sentimientos y recuerdos.
Eso sí, a pesar de anunciarlo en sus redes sociales este sábado, como pronto se llevará a cabo en la Semana Santa de 2027, porque la hermandad se ha puesto en contacto con lavozdelsur.es para matizar que necesita un permiso especial de Aena para autorizar la suelta de globos, que debe realizarse con al menos un mes de antelación, y no están en plazo.
"Hemos hecho una consulta y tenemos que contar con autorización", apuntan desde la hermandad del Cristo a este periódico. "Nos habían dicho que no había problema, pero este año queda suspendido", confirman.
Mensajes dirigidos al cielo y a seres queridos
Con esta iniciativa, la hermandad pretendía que cada globo llevara un mensaje personal dirigido al cielo, que los participantes podían escribir directamente en el propio papel del globo o en un pequeño mensaje adherido a él.
La hermandad explica que estas palabras podrían ir dirigidas a Nuestra Señora del Valle Coronada o a un ser querido que ya haya fallecido, convirtiendo la iniciativa en un gesto de recuerdo, fe y esperanza. Los globos se anunciaron que podían adquirirse en tesorería de la hermandad por un precio de cinco euros.
Un gesto simbólico con aforo limitado
Para la primera edición de la iniciativa, la hermandad del Cristo había decidido limitar el número de globos a un máximo de 50, con el objetivo de garantizar una organización adecuada y mantener el carácter especial del momento.
Desde la corporación destacaban que se trata de “un gesto sencillo, lleno de fe y emoción, para elevar nuestras palabras y recuerdos del Valle al Cielo”.


