Melchor Moreno Cortés (Jerez, 1954—Córdoba, 2021), fue un "bohemio". Así lo define su propio sobrino. Y así era como se le llamaba en una canción, El aire de la calle, que es un auténtico himno para los seguidores del grupo Los Delinqüentes, que en 2026 cumple 25 años desde el lanzamiento de su primer disco.
Porque cuando Migue Benítez compuso esta canción, y decía: "Me levanto temprano y me pongo a trabajar, con mi guitarra en la mano yo nunca paro de cantar, que a mí me llaman el descalzo porque en invierno uso chanclas, yo lo hago pa' notarme en el fresquito de la mañana...; soy un bohemio de la vida que yo no tengo nada que ver con los bigotes señoriales que se pasean por Jerez", hablaba de Melchor.
Y con el 25 aniversario de Los Delinqüentes, y el reencuentro del grupo, que está de gira, buscaba información (e imágenes) de los artistas que nombra Migue Benítez en Duende garrapata —El Torta, El Melchor, Periquín, Morao, Jimi Hendrix, Angus Young, Rafaelillo Amador...— para rendirles homenaje, de que ahí que lavozdelsur.es preguntara a su audiencia para encontrar alguna pista sobre el paradero de Melchor.
La última pista quedó grabada en el programa Vivan los bares que TVE emitió en 2014, cuando El Canijo de Jerez se encontró por casualidad con Melchor por las calles de Sevilla. Lo reconoció y alucinó.
"Dejó el flamenco"
Melchor Moreno, reconocido guitarrista en su época, falleció en 2021 a los 67 años, y está enterrado en la localidad cordobesa de Posadas. En su últimos años, residió en Córdoba, donde vivía una hermana, a temporadas.
"Era un bohemio", insiste Eduardo Cortés Cortés, sobrino de Melchor Moreno Cortés, en conversación con este periódico. "Él no era consciente de que era el protagonista de la canción, apostaría a que no", apunta. "El reconocimiento y la fama no le importaban", añade.
"Él en su tiempo tenía bastante renombre", destaca su sobrino. Y rememora el reconocimiento que tuvo, a los 17 años, en el Certamen Nacional de Guitarra Flamenca que organizó la peña flamenca Los Cernícalos, como también recuerdan artículos de prensa de los años 70 del siglo pasado.
Melchor tocó para La Paquera, El Torta o Capullo de Jerez, entre otros aristas, aunque con el paso de los años "dejó el flamenco". "Le costaba querer tocar flamenco", señala su sobrino Eduardo, quien asegura que aprendió del maestro Rafael del Águila, del que bebieron otros afamados guitarristas como José Luis Balao, Paco Cepero o Gerardo Núñez.
Una vida itinerante
Melchor, en Jerez, vivió en el Arco de Santiago. Pero después tuvo épocas en Sevilla, o en la provincia de Córdoba, donde vivía una hermana. También en la localidad de Marchena, donde reside otra parte de su familia.
"Tenía una caravana y se iba moviendo", confirma su sobrino, quien cuenta que no aguantaba mucho tiempo en un mismo sitio. Terminó falleciendo en Córdoba, donde pasó sus últimos años tocando su guitarra por las terrazas de los bares, mostrando su arte, un arte muy callejero.
¿Una calle para Los Delinqüentes?
Por el 25 aniversario de Los Delinqüentes, un ciudadano ha puesto en marcha una iniciativa para que el Ayuntamiento de Jerez rotule una vía pública como calle Los Delinqüentes.
La propuesta ha sido ya registrada oficialmente en el Consistorio y se encuentra actualmente en trámite administrativo, a la espera de que las instituciones den los pasos necesarios para su debate y posible aprobación.
La iniciativa llega en un momento especialmente simbólico: en 2026 se cumplen 25 años del lanzamiento de El sentimiento garrapatero que nos traen las flores, el primer disco de Los Delinqüentes, que alcanzó la categoría de Disco de Oro con más de 50.000 copias vendidas y se convirtió en la banda sonora de toda una generación.
De forma paralela al trámite administrativo, se ha abierto una recogida de firmas a través de la plataforma Change.org. El objetivo es sumar apoyos ciudadanos y de colectivos culturales que respalden la petición y contribuyan a impulsar su debate en el ámbito institucional.
