Fallece Paco Holgado, el 'Padre Coraje' de Jerez que se infiltró para desentrañar el crimen de su hijo

Más de tres décadas después del brutal asesinato de Juan Holgado, uno de los crímenes sin resolver de España, fallece su padre Paco, que hizo lo impensable para desentrañar un caso que acabó sin culpables

Paco Holgado, Padre Coraje, en la puerta de los juzgados de Jerez, en una imagen retrospectiva. FOTO: JAVIER FERGÓ
01 de abril de 2026 a las 15:04h

Paco Holgado, el Padre Coraje de Jerez, ha fallecido este miércoles a los 81 años. Más de 30 años después del fallecimiento de su hijo, Juan Holgado, quien fue brutalmente asesinado en la gasolinera de Martín Ferrador, un crimen que no ha sido esclarecido. 

La madrugada del 22 de noviembre de 1995, en una de las pocas gasolineras que abrían por la noche en Jerez, Juan Holgado fue atracado en la estación Campsa donde trabajaba como cajero. En el forcejeo fue apuñalado un total de 33 veces, dejándole agonizando en la trastienda. Juan tenía 27 años. Estuvo desangrándose durante casi una hora, y fue un taxista, al filo de las cinco de la mañana, quien al ir a pagar tras repostar descubrió al joven inerte en el suelo. 

La escena del crimen quedó comprometida desde el principio: se permitió el acceso de la prensa antes de que se realizara una investigación adecuada, lo que pudo contaminar las pruebas, y además se limpiaron evidencias antes de un análisis completo. Durante la instrucción previa a los juicios, la Policía Nacional no analizó 23 huellas encontradas en la escena del crimen, pese a que estaban incluidas en el sumario. Entre ellas, la huella hallada en un tetrabrik de zumo olvidado en el mostrador de la gasolinera, que apareció junto con la sangre de Juan Holgado.

Para mayor agravio, a los diez años del asesinato, el juez permitió que se destruyera la ropa que Juan llevaba puesta el día que fue asesinado. Paco Holgado lo resumiría con una frase demoledora: "A mi hijo lo mataron una vez y, tras su entierro, lo han querido seguir matando".

Infiltrado en los bajos fondos de Jerez 

En este proceso, Paco Holgado, el Padre Coraje, se infiltró en los bajos fondos de Jerez, donde era conocido como Pepe El Gitano, conviviendo con prostitutas, toxicómanos y delincuentes, buscando una confesión o una prueba que arrojara luz al asesinato de su hijo.

La historia de Padre Coraje se llevó a la televisión en una miniserie dirigida por Benito Zambrano, donde el actor Juan Diego encarnó a Francisco Holgado. El caso se convirtió en un precedente del true crime en España y sigue siendo uno de los 468 crímenes sin resolver que la Policía tiene anotados entre 1990 y 2015. 

La búsqueda de justicia destruyó también la familia por dentro: Antonia Castro y Paco Holgado, separados y enfrentados tras décadas de tortura psicológica, fueron quienes acabaron pagando las secuelas del crimen de su propio hijo. Como reza una frase del libro inspirado en el caso: "La ausencia de justicia corroen, destruyen, perturban, hieren, suplician, arrollan y matan con mayor eficacia a una familia que treinta puñaladas en el cuerpo de un hombre inocente".

Los acusados: cuatro hombres que nunca confensaron

El proceso judicial acusó a cuatro personas, toxicómanos y delincuentes habituales de Jerez, que siempre negaron su implicación en los hechos. Se les acusó porque una mujer dijo ante la policía haber estado con ellos de fiesta en Rompechapines la noche de autos. En el juicio, se retractó. 

El fiscal pedía para ellos 23 años, cuatro meses y un día de prisión, mientras que la acusación particular elevaba las penas a 30 años de cárcel y una indemnización solidaria de 180.000 euros para los familiares. 

El primer juicio se celebró en 1999 y terminó en absolución. La Audiencia Provincial de Cádiz consideró que las pruebas no eran suficientes para el esclarecimiento de los hechos. Las cintas que Paco Holgado había grabado infiltrándose en los bajos fondos fueron descartadas por carecer de "garantías de integridad y autenticidad". 

Sin embargo, el Tribunal Supremo dio la razón a la familia y consideró que la Audiencia había vulnerado su derecho a la prueba al no admitir las grabaciones, ordenando la repetición del juicio oral. En el segundo juicio, celebrado en noviembre de 2003, las cintas fueron admitidas, pero el tribunal consideró que no podía extraer de ellas "nada de relevancia".

La pista de El Gata: demasiado tarde

En 2015, seis días antes de que el caso prescribiera, apareció un dato nuevo. El tetrabrik del mostrador de la gasolinera, la última compra que se realizó aquella noche, tenía la huella de Agustín Morales, alias El Gata. Llevaba muerto una década y no se logró interrogar a su hermano. 

El Gata tenía antecedentes por robo y había pasado por prisión, pero había fallecido en 2006. La única pista con nombre propio llegaba nueve años después de que ya no sirviera de nada.

Paco Holgado va andando de Jerez a Madrid.

La marcha a pie hasta Madrid

Ante el inminente archivo definitivo, Paco Holgado tomó una decisión: el 28 de septiembre de 2015, a sus 71 años, partió de Jerez a pie rumbo a Madrid para reclamar ante el Ministerio de Justicia que el caso no prescribiera al cumplirse 20 años del suceso. 

Holgado cubrió la ruta en 17 etapas a una media de 37 kilómetros diarios por la autovía A-4 y caminos. Al llegar a Madrid fue recibido por la alcaldesa Manuela Carmena y por representantes del Ministerio de Justicia. El caso se reabrió ese mismo mes y pasó a manos de la Guardia Civil, aunque sin resultado.

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Francisco Romero

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