La Policía Nacional detuvo el pasado 16 de enero a un hombre en Jerez en el marco de la operación “Oeste”, tras localizar en un polígono industrial una nave convertida en una instalación de cultivo y procesado de marihuana. Al detenido se le imputan delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.
Durante el registro, los agentes hallaron una plantación indoor compuesta por 610 plantas de marihuana, todas con más de un metro de altura, distribuidas en dos habitáculos diferenciados. Además, se intervinieron 66,6 kilogramos de cogollos y 9,8 kilogramos de marihuana picada, destinados presumiblemente a su distribución.
La nave contaba con un elevado nivel de industrialización, con maquinaria especializada para el cultivo, manipulado y procesado de la droga. Estaba organizada en dos secciones: una destinada al crecimiento de las plantas y otra para las labores de secado, picado, corte y envasado. La estructura permitía un funcionamiento continuado de la producción, similar a un proceso industrial.
El olor
El fuerte olor de la plantación y la actividad desarrollada generaban riesgos tanto para las instalaciones como para la seguridad de las naves colindantes y de los trabajadores que circulan diariamente por el polígono. Técnicos de la empresa eléctrica inspeccionaron la acometida y confirmaron la existencia de una conexión ilegal a la red, lo que implicaba un delito de defraudación de fluido eléctrico y un elevado riesgo de incendio en la zona.
Tras su detención, el hombre fue trasladado a dependencias policiales, donde permaneció en el área de detención hasta ser puesto a disposición de la Autoridad Judicial y del Ministerio Fiscal, que se encargaron de su procesamiento por los delitos imputados.
