"Espero que decir 'Rajoy dimisión' no me cueste una multa"

Los pensionistas protestan en la puerta del convento de San Agustín. FOTO: JUAN CARLOS TORO.

El presidente del Gobierno iba saliendo del antiguo convento de San Agustín, cerca de la una y media de la tarde de este sábado, cuando a lo lejos se escucharon unas voces. “Rajoy dimisión”, “Rajoy dimisión”, repitieron en varias ocasiones unas pocas personas hasta que, simpatizantes del PP, acallaron las proclamas gritando “presidente, presidente”, despidiéndolo entre aplausos. El líder del PP estaba en Jerez para apoyar públicamente a una treintena de candidatos a la Alcaldía que concurrirán bajo las siglas de su partido en las elecciones municipales de 2019.

Eso fue a la salida, al entrar también le dieron la “bienvenida” un grupo de la Marea de Pensionistas de Jerez. “Rajoy ladrón, nos robas la pensión”, le cantaron, portando pancartas donde se podía leer “stop corrupción” o que pedían una “mejor gestión de los servicios públicos”, recriminándole la mínima subida de las pensiones —del 0,25%—. Hasta un fandango le dedicaron. “Todos prometen la luna / hasta llegar al poder / y cuando arriba se ven / no asestan quejas ninguna / y te tratan con el pie”.

Los pensionistas, escoltados por la Policía Nacional, comenzaron sus protestas en la acera de enfrente del convento de San Agustín, a espaldas del Alcázar, para luego desplazarse a la esquina con la calle Conde de Bayona, donde algunos manifestantes critican que fueron empujados e identificados por los agentes. Para cuando concluyó el acto, no quedaba rastro de la Marea de Pensionistas en la puerta, pero sí de una pareja que estaba paseando a sus perros cuando se encontró con el evento organizado por el PP.

Los gritos de “Rajoy dimisión” se repitieron en unas cuantas ocasiones y, cuando el líder del Ejecutivo se montó en el coche presidencial y se alejó, agentes policiales se acercaron a la pareja pidiéndoles que se identificasen. “Nos tenían fichados”, dice ella, que prefiere no dar su nombre. “No queríamos pronunciar insultos ni comentarios fuera de lugar, porque no nos fiábamos, solo pedimos su dimisión”, relata. Los agentes fotografiaron sus DNI y, según cuenta, se negaron a darles explicaciones de los motivos por los que querían que se identificaran. “Esa información no se la puedo dar”, fue la respuesta. “¿Qué van a hacer con nuestros DNI?”, se preguntan.

Ahora temen que se les aplique algún artículo de la Ley Mordaza. “Espero que decir Rajoy dimisión no me cueste una multa”, dice ella. La Ley de Seguridad Ciudadana, que es como se llama oficialmente, fue aprobada a mediados de 2015 y contempla multas de entre 100 y 600 euros por “la celebración de manifestaciones sin comunicar a las autoridades, cuya responsabilidad corresponderá a los organizadores”, lo que se considera como una falta leve; o sanciones de entre 601 y 30.000 euros por “perturbar la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, solemnidades y oficios religiosos u otras reuniones a las que asistan numerosas personas”, lo que se consideraría una falta grave. Pero como ha podido saber lavozdelsur.es, la aplicación de la Ley Mordaza exige que se comunique la sanción y se entregue copia del impreso, "salvo casos de fuerza mayor".

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