La Justicia declara nulo el despido en el ERE municipal de una trabajadora de Medio Ambiente a la que echaron cuando acababa de reincorporarse por una baja materna y tenía reducción de jornada por lactancia. "Estoy que no me lo creo; hemos sufrido muchísimo", asegura.
Le han llamado y no tenía ni notificación, se ha puesto tan nerviosa que se ha ido directa a los Juzgados. Allí, dos años y ocho meses después, Ana Romero ha ratificado el final del calvario. La sentencia por la demanda individual que interpuso contra el gobierno municipal del PP, que preside la alcaldesa y candidata María José García-Pelayo, le da la razón: su despido del Ayuntamiento ha de ser considerado nulo porque se vulneraron sus derechos fundamentales por razones de discriminación por sexo.
La gravedad del fallo por la gestión seguida por el ejecutivo municipal no queda solo ahí, sino que, como ella sintetiza, también deja a las claras una vez más la arbitrariedad que ha marcado la tramitación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha afectado a 260 trabajadores municipales, muchos de ellos (casi 80) ya con sentencias que dictan la improcedencia de sus despidos.
A diferencia de éstos, Ana Romero es la primera que logra una sentencia por despido nulo, por lo que deberá ser readmitida con carácter inmediato en la plaza que ocupaba como técnico de arbolado en la Delegación municipal de Medio Ambiente. "Todavía estoy que no me lo creo, sigo hablando del Ayuntamiento en pasado", admite al otro lado del hilo telefónico. Después de prácticamente 11 años trabajando en el Consistorio, esta empleada pública se vio en la calle en septiembre de 2012, tras reincorporarse por una baja materna solo días antes de conocer su despido y tras haber solicitado una reducción de jornada por lactancia. El hecho de que en su grupo de trabajo todos "eran hombres con menos formación y menos experiencia que yo" ha pesado para que los tribunales hayan entendido que su despido vulnera derechos fundamentales y fue discriminatorio por razones de sexo. El Ayuntamiento ha anunciado esta misma tarde que no recurrirá este fallo judicial.
"Espero que mi sentencia sirva para el resto de compañeros y compañeras, y que antes o después, también puedan volver a sus puestos de trabajo porque sus despidos son nulos", asegura, mientras admite que "éste es un triunfo moral y compartido con todos mis compañeros. Se ha hecho justicia porque estos casi tres años hemos sufrido muchísimo tanto mi familia como mis compañeros del Ayuntamiento". Ana Romero está expectante por lo que pueda pasar el próximo domingo en las urnas, aunque ya avanza y deja totalmente claro que "si siguen los mismos, yo pienso ir a mi puesto de trabajo con la cabeza muy alta".
Según ha podido saber este medio, el gobierno local ya empezó a cursar los primeros recursos tras las sucesivas sentencias en primera instancia que declaran la improcedencia de decenas de despidos de trabajadores municipales. A diferencia de enero pasado, y tras la apertura de una investigación por parte de la Junta de Andalucía para conocer en detalle el procedimiento de adjudicación municipal seguido, esta vez no será Deloitte quien se ocupe de la defensa jurídica del Ayuntamiento, sino el propio gabinete jurídico municipal, que al parecer ahora sí tiene capacidad para asumir estos casos en el Tribunal Superio de Justicia de Andalucía.
