El entorno de la glorieta de Tío Pepe, lleno de golpes por los accidentes

Una farola y una instalación de cables están 'en precario', a un pequeño golpe de venirse abajo

Una instalación eléctrica apoyada.

La avenida Tío Pepe es la continuación de la avenida de Andalucía, a su vez continuación de la de Álvaro Domecq: es decir, una entrada a la ciudad hasta el centro desde la N-IV. Y, por tanto, por ese carácter de cruzar Jerez, es una de las vías con más tráfico. Además, la rotonda del Tío Pepe, con el monumento de la botella, cruza con las avenidas de Voltaire y de Adolfo Suárez, también de las más transitadas.

Es por ello que no sorprende que se produzcan con cierta asiduidad accidentes en el entorno. Las entradas y salidas de esa glorieta son también la salida de Hipercor, para más inri, por lo que la presencia continua de coches está asegurada. Y no todos van con toda su atención en la conducción.

Una farola, 'en precario' en la glorieta de Tío Pepe.

El problema existente es que no solo son problemas viarios. Porque las magulladuras aún se ven. En concreto, una de las farolas de la rotonda se encuentra abombada en su base y tiene las marcas de haber recibido el golpe de un coche. Desde la base se ve perfectamente cómo se mantiene en pie con un evidente problema que pone en duda su estabilidad en el futuro.

Asimismo, una instalación de luz está apoyada y estabilizada con una precaria cuerda para mantenerse en pie, lo cual hace más que evidente que la zona necesita un repaso, pues son dos elementos que, de recibir otro golpe, por leve que sea, pueden provocar que se vayan al suelo, con el riesgo que eso supone.