Volver a nacer, una expresión que se emplea cuando alguien ha salido bien parado de una situación de verdadero riesgo para la vida. Y en este caso parece perfectamente bien empleada para Elías, un chico de 34 años que protagonizó un severo accidente en el centro de Jerez.
En concreto, Elías circulaba con su moto por calle Paúl en sentido hacia Nuño de Cañas (Canterbury). Por causas que no están de momento esclarecidas -es pronto-, Elías chocó contra un vehículo que al parecer, según las primeras pesquisas, iba a girar desde Nuño de Cañas hacia la calle Santo Domingo. No está del todo claro.
Este cruce es de verde para seguir al frente en ambos sentido, pero ámbar y de ceder el paso al giro izquierdo, ya que supone entrar en el carril de los que bajan desde el frente. Hay muchos cruces así en todas las ciudades, y hay que mantener toda precaución sea como sea. No hay por el momento nada que apunte a la responsabilidad de ninguno de los dos vehículos implicados. En las próximas horas, la Policía acudirá, parece, a tomar declaración en el hospital a Elías, el único lesionado de gravedad.
El golpe provocó que Elías saliera disparado de la moto, hacia la esquina, la acera, de Nuño de Cañas. Un golpe muy fuerte. Su padre, Carlos, explica a lavozdelsur.es que en la tarde de este Sábado de Pasión está prevista su entrada en quirófano. Le operarán para ponerle "una placa el fémur". Este es el hueso más duro del cuerpo, el más largo, el del muslo. El hecho de que necesite ahora una placa para recuperarlo da muestra de la violencia con la que salió despedido y golpeó tras el impacto. Además, tiene otras lesiónes: "el brazo y el tobillo están rotos, y tiene puntos en la cabeza por el golpe".
Elías nació en Ucrania y de hecho tiene apellido del Este de Europa. Aunque es un andaluz más, como él mismo señala en sus redes sociales, en las que se mueve mucho. Como emprendedor, tiene en marcha la empresa Pegaso Delivery, cuyo logo muestra su padre mientras está a la espera de la operación en el Hospital. Cuenta que "la moto tiene ocho meses y quedó para la chatarra, pero eso es lo de menos".
En su empresa, teniendo tres trabajadores, hace las labores para empresas de comida, restaurantes, sirviendo por la ciudad con su moto, tanto él como los otros tres empleados. Un pequeño emprendedor, que ahora, de un día para otro, va a tener que afrontar lo que parece una recuperación que no será rápida. Una intervención de estas características a veces deja secuelas. Visto en perspectiva, hay que insistir, el resultado no es el peor que podía haberse pronosticado.



