Jesús Palomo pondrá fin el próximo 18 de mayo a una trayectoria de casi cuatro décadas vinculada a la formación para el empleo y al servicio público en Jerez. Sus compañeros y compañeras quisieron adelantarle la despedida para evitar la coincidencia con la Feria de Jerez y le organizaron un almuerzo cargado de emoción y reconocimiento. “Me han dado la despedida a mi vida laboral”, relató el veterano técnico, todavía sorprendido por las muestras de cariño recibidas durante los últimos días.
Entre los mensajes que más le impactaron se encontraban las palabras dedicadas por su directora, Sonia, quien destacó el peso de toda una generación de trabajadores públicos en la ciudad. “Contigo se pone fin a una generación de empleados públicos que hicisteis de la FPO o los cursos de la PPO un referente educativo y profesional en Jerez, donde muchas personas desempleadas, gracias a vuestro trabajo, encontraron una salida profesional”, le escribió en una dedicatoria que emocionó especialmente a Palomo.
A esas palabras se sumaron otras frases cargadas de humor y afecto por parte de sus compañeros. “Que la vida te dé a partir de ahora tantos ratos buenos como actos de avenencia... te vamos a echar de menos, Jesús, más que a una paga extra... ¡artista!”, recogía una de las postales entregadas durante el homenaje. Otra de las dedicatorias le animaba a seguir disfrutando de esta nueva etapa: “Jesús sigue disfrutando y exprimiendo la vida, como solo tú sabes hacerlo”.
Casi cuatro décadas ligadas a la formación para el empleo en Jerez
Palomo reconoció sentirse “lleno de orgullo” por la cantidad de mensajes y llamadas recibidas de personas que se cruzaron con él a lo largo de su carrera. Entre ellas, antiguos alumnos de los cursos de formación ocupacional y de la PPO, muchos de los cuales encontraron una oportunidad laboral gracias a aquellos programas. También recordó sus primeros pasos profesionales en medios de comunicación antes de aprobar la oposición que marcaría el resto de su vida laboral.
Tras esa etapa inicial, trabajó durante cinco años en la Oficina de Empleo de Villamartín antes de incorporarse al centro de formación de San Juan de Dios, donde desarrolló la mayor parte de su carrera desde 1989 hasta el cierre de aquellas instalaciones en octubre de 2017. “Ahí hemos estado desde el 89 hasta el 2017”, recordó. Después del “cerrojazo”, el equipo fue trasladado al edificio de la Junta, donde compartieron espacio con otras unidades relacionadas con mediación, conciliación y arbitraje laboral.

- Jesús Palomo, a la derecha, en la comida de despedida preparada por sus compañeros.
El veterano técnico defendió especialmente el impacto que tuvieron los cursos especializados de soldadura impartidos en San Juan de Dios, considerados durante años un referente nacional. Aquella formación permitió que numerosos alumnos encontraran trabajo en sectores altamente cualificados, incluidos empleos vinculados a plataformas marítimas y la industria naval. “Tengo en la mente dos o tres chavales que eran de San Juan de Dios y están fuera en los países nórdicos”, explicó con orgullo.
Del desgaste judicial a una nueva vida cultural en Chipiona
La trayectoria de Palomo también estuvo marcada por los años más convulsos de la formación para el empleo en Andalucía, cuando las investigaciones judiciales y las comisiones parlamentarias pusieron bajo sospecha a numerosos programas públicos. El técnico recordó las visitas a juzgados durante la etapa de la jueza Alaya y su participación como testigo en los juicios relacionados con la FAFE. “Todo esto, aguas turbulentas”, resumió sobre una época que dejó un fuerte desgaste en muchos trabajadores del sector.
Pese a ello, defendió el valor de la formación ocupacional y reclamó recuperar el prestigio de estos programas públicos. “Creo que ahora mismo tiene un prestigio que recuperar la formación para el empleo”, afirmó, antes de recomendar a quienes no encuentran oportunidades laborales que sigan apostando por la formación dependiente de la Consejería de Empleo.
Fuera del ámbito profesional, Palomo –activista vecinal durante muchos años en la asociación de vecinos Palos Blancos de Jerez– inició hace años una nueva etapa personal en Chipiona tras enviudar. Allí ha mantenido una intensa actividad social y cultural vinculada al Ateneo y al movimiento vecinal. En los últimos tiempos ha coordinado talleres de teatro en zonas rurales, además de participar en representaciones teatrales y producciones de títeres educativos dirigidas a colegios de Infantil y Primaria.
“Los jubilatas, tres o cuatro jubilatas, nos hemos metido en títeres educativos”, explicó entre risas sobre una iniciativa con la que recorren centros escolares representando cuentos clásicos como La isla del tesoro Con el humor que ha mantenido durante toda su despedida, Palomo cerró su mensaje agradeciendo el cariño recibido. “Muchas gracias por acordaros del Palomo, ya el Palomo jubilata”.
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