Francisco José Morales Bernal, doctor en Filología Latina y especialista en tradición clásica, acaba de publicar Desiertos, mitos y cine: Centauros del desierto y París, Texas, un ensayo que explora las conexiones mitológicas y narrativas entre las películas de John Ford y Wim Wenders a partir de su sustrato clásico. La obra inaugura la nueva colección de ensayos cinematográficos de la editorial Rhode Island, impulsada por el editor y librero Adrián Otero bajo el sello Little Kahuna.
El libro constituye el primer volumen de una línea editorial centrada en el análisis cinematográfico desde perspectivas académicas y ensayísticas, con autores vinculados a Jerez. La colección continuará con nuevos títulos dedicados al cine fantástico clásico y a la música cinematográfica, pero será la obra de Morales la encargada de abrir una propuesta que busca tender puentes entre el pensamiento humanístico y el séptimo arte.
El origen del ensayo se remonta a un artículo divulgativo que el autor escribió tras participar en una mesa redonda sobre John Ford organizada por el Ateneo de Jerez. Aquel texto, centrado en la relación entre cine y cultura clásica, llegó a manos de Adrián Otero, quien vio en él el germen de una investigación más ambiciosa. "Esto se podría convertir en un libro", le planteó entonces al filólogo, dando inicio a un proyecto que ha terminado cristalizando en este volumen.
Morales, cuya trayectoria académica se ha desarrollado principalmente en el ámbito de la filología clásica y la crítica textual, explica que trasladó al análisis cinematográfico la metodología que habitualmente emplea con los textos antiguos: comparar estructuras, rastrear fuentes comunes y localizar orígenes narrativos compartidos. El resultado es un ensayo centrado en la narrativa del cine más que en sus aspectos técnicos o visuales.
La investigación parte de una premisa explícita formulada por el propio Wim Wenders, quien reconoció que al concebir París, Texas tuvo presentes dos referencias fundamentales: Centauros del desierto y La Odisea de Homero. A partir de ahí, el libro profundiza en tres grandes mitos clásicos que, según Morales, vertebran ambas películas: el viaje de Ulises, el mito de Orfeo y Eurídice y el relato de Deméter y Perséfone.
El ensayo analiza cómo ambas cintas comparten una misma arquitectura simbólica sustentada en elementos como el desierto, la búsqueda del hogar perdido, la familia fragmentada, la mujer ausente o el rescate de un ser extraviado. Para el autor, todos esos motivos remiten a una tradición narrativa que hunde sus raíces en la Antigüedad y que sigue modelando el relato audiovisual contemporáneo.
Especial atención dedica Morales al papel del desierto como espacio simbólico en ambas películas. En su interpretación, este territorio funciona como frontera entre la vida y la muerte, lugar de tránsito, de pérdida y de transformación. "El desierto es el otro mundo", sostiene el autor, que lo define además como un espacio sin tiempo ni límites, asociado en la tradición occidental a la prueba, el aislamiento y la descomposición de la identidad.
Pese a compartir esa simbología de base, Morales aprecia una diferencia esencial entre el uso que Ford y Wenders hacen del paisaje desértico. En el western clásico, explica, el desierto posee una dimensión épica y fundacional vinculada a la construcción de una nación; en París, Texas, en cambio, su función es íntima y psicológica, al representar la muerte simbólica y posterior resurrección emocional del protagonista y de su entorno familiar.
Sobre la narrativa contemporánea
Para el filólogo, la persistencia de estos esquemas demuestra hasta qué punto la narrativa contemporánea sigue apoyándose en estructuras heredadas de la tradición clásica. "Contamos una y otra vez la misma historia", resume Morales, convencido de que los grandes relatos del cine actual continúan reinterpretando, de forma consciente o inconsciente, los mitos que llevan más de dos mil años moldeando la imaginación occidental.
Morales sostiene que el cine contemporáneo continúa ofreciendo obras de gran interés narrativo, aunque considera que la sobreproducción actual obliga a un mayor ejercicio de selección por parte del espectador. A su juicio, muchos directores siguen recurriendo a estructuras mitológicas clásicas incluso cuando no resultan evidentes a primera vista.
En esa línea, apunta que si tuviera que ampliar su investigación con una tercera película elegiría Taxi Driver, de Martin Scorsese, al entender que comparte elementos narrativos y temáticos con The Searchers y Paris, Texas, hasta el punto de considerar que toma referencias de ambas en la construcción de su protagonista, su estructura de rescate y su retrato de un personaje errante marcado por la violencia y la desorientación.
