La Guardia Civil de Cádiz investiga a una mujer como presunta autora de un delito de maltrato animal tras el hallazgo de un perro en condiciones extremas en la barriada jerezana de El Portal. La actuación fue llevada a cabo por el SEPRONA de Jerez de la Frontera, después de que el pasado 8 de febrero se difundiera en redes sociales un vídeo que mostraba a un pastor belga malinois encadenado en el interior de una vivienda anegada por las inundaciones.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, mostraban al animal atado con una cadena a la reja de una ventana, en un estado que ya a simple vista resultaba preocupante por su desnutrición y falta de cuidados. Tras tener conocimiento de los hechos, los agentes localizaron a la propietaria, que se encontraba acogida en casa de un familiar de la misma barriada.
Según declaró ante la Guardia Civil, al ser desalojada por las inundaciones se le olvidó que tenía el perro atado en el domicilio. Cuando los agentes comprobaron la situación in situ, constataron que el animal presentaba un estado nutricional muy deficiente, heridas en distintas partes del cuerpo y laceraciones sangrantes en el cuello provocadas por la cadena que lo sujetaba.
El SEPRONA solicitó un informe veterinario al técnico municipal del Ayuntamiento de Jerez, que confirmó el lamentable estado previo a las inundaciones, con desnutrición severa, heridas sin atender y presencia de parásitos. Con ese respaldo técnico, se procedió a la investigación formal de la propietaria. El perro fue trasladado al Centro de Protección Animal de Jerez, donde permanece bajo supervisión veterinaria y se recupera de manera satisfactoria.
El caso ya había generado una fuerte reacción pública días atrás. La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, informó entonces de que el animal “ya se encuentra a salvo en las instalaciones de Protección Animal”, agradeciendo la actuación coordinada de los servicios municipales y las fuerzas de seguridad. En redes sociales se multiplicaron los mensajes exigiendo responsabilidades legales y reclamando que el animal no regrese con su anterior responsable. Mientras tanto, continúa la investigación judicial por presunto maltrato.
