El sindicato CSIF ha denunciado que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha puesto en marcha una nueva instrucción que ya está generando problemas de atención en Jerez. El centro de salud de Las Delicias se ha visto especialmente afectado por una medida que busca reforzar la atención en residencias de mayores, pero que, según denuncian desde el sindicato está provocando un efecto colateral: dejar bajo mínimos la Atención Primaria. No porque critiquen esto, que es bueno, señalan, sino porque implica ofrecer menos horas de servicio en el centro.
Desde el pasado 16 de marzo, los centros de salud están obligados a destinar parte de su personal médico y de enfermería a atender durante varias horas semanales a usuarios de residencias públicas vinculadas a estos centros. La medida, en esencia, no es nueva. De hecho, se trata de un modelo que ya demostró su utilidad durante la pandemia de covid-19, cuando la coordinación sanitaria en estos espacios se convirtió en una prioridad.
El sindicato CSIF reconoce que la iniciativa es “positiva y necesaria” para garantizar una mejor atención y seguimiento en las residencias de mayores. Sin embargo, cuestiona con dureza la forma en la que se está aplicando. “Lo que no se entiende es que se esté desvistiendo un santo, para desvestir otro, como está ocurriendo con el centro de salud de Las Delicias, en Jerez”.
Menos horas a la semana
El caso concreto de este centro refleja con claridad el problema. Dos enfermeras han pasado a dedicar 10 horas semanales cada una a estas funciones en residencias, mientras que un médico destina cinco horas. Esto implica, en la práctica, que el tiempo disponible para atender a los pacientes habituales en el centro de salud se reduce de forma significativa, señala el sindicato.
Lejos de solucionarse, la situación se complica aún más porque ese volumen de pacientes no desaparece. Simplemente se redistribuye entre el resto del personal, que ya trabaja en un contexto de alta presión asistencial. El resultado, según CSIF, es un incremento directo de la carga de trabajo y un impacto evidente en el servicio.
“Tal y como está de saturada la Atención Primaria, cuando se amplían las funciones del personal como en este caso, el SAS debe reforzar la plantilla y cubrir esas horas descubiertas con otros profesionales y no sobrecargar a los disponibles”, explican desde el sindicato.
La consecuencia inmediata de esta reorganización es un aumento de las listas de espera, algo que afecta directamente a los usuarios del sistema sanitario. La reducción de efectivos en consulta ralentiza la atención y dificulta el acceso a citas médicas en un momento en el que la demanda sigue siendo elevada. Ante este escenario, el sindicato reclama una solución urgente. La petición es clara: dotar al centro de salud de Las Delicias del personal necesario para ubrir las horas que ahora quedan descubiertas.
De lo contrario, advierten, la situación no solo perjudicará a los profesionales sanitarios, sino también a la ciudadanía en general, que verá cómo se resiente la calidad del servicio. La polémica está servida y vuelve a poner el foco en un problema recurrente: el delicado equilibrio entre reforzar nuevos servicios sin comprometer los ya existentes en el sistema sanitario público.
