Las instalaciones deportivas de La Canaleja, en Jerez, están en el centro del debate tras las quejas de familias que alertan del estado del recinto y del posible riesgo para los menores que entrenan y compiten en sus campos. Padres y madres denuncian deficiencias y reclaman actuaciones urgentes para garantizar la seguridad.
"El campo está que da pena. Los niños se caen y se destrozan porque ya no tiene césped", explica uno de los padres, que asegura que la superficie presenta un desgaste evidente. Según relatan varias familias, el terreno acumula las conocidas bolitas negras del césped artificial, lo que, a su juicio, incrementa el riesgo de caídas y lesiones durante los partidos y entrenamientos.
Las críticas también se centran en la iluminación del recinto. "Las luces del campo no se encienden apenas, casi ninguna", señala otro progenitor, que asegura que esta situación complica el desarrollo normal de la actividad deportiva en horarios de tarde y noche. A ello se suman quejas por el estado de las duchas, que, según los testimonios, están deterioradas y sin agua caliente.
Otro de los puntos que genera preocupación es la seguridad de las porterías. "Tienen que poner protecciones, cualquier día viene alguien y cierra el campo porque no están en condiciones", advierte un padre, que teme que se produzca un accidente grave si no se actúa con rapidez. Las familias insisten en que la situación lleva tiempo sin resolverse y piden medidas inmediatas.
Un gran susto y el compromiso del Ayuntamiento
La inquietud se ha visto reforzada tras un incidente reciente ocurrido durante un partido del pasado fin de semana entre el Sherry y el Guadalcacín de cadetes. Aitor, jugador del Guadalcacín, recibió una carga de un futbolista del Sherry y, como resultado de la acción, acabó impactando contra el poste de una de las porterías laterales utilizadas en encuentros de fútbol 7, que en ocasiones no quedan completamente ancladas.
Según relatan los padres, el jugador sufrió una herida importante en el rostro que requirió 15 puntos de sutura, un episodio que ha reavivado las críticas sobre el estado de las instalaciones. "Cualquier día puede pasar una desgracia", resume otro de los testimonios recogidos, que refleja el sentimiento de inquietud entre muchas familias, que piden una mayor seguridad.
Desde el Ayuntamiento se manda un mensaje de tranquilidad y se afirma que están previstas actuaciones en breve. En comunicación con este periódico se afirma que se procederá a revisar porterías, redes y parabalones, además de sustituir aquellos elementos que se encuentren en mal estado. También se ha anunciado la colocación de luminaria LED como parte de las actuaciones previstas para mejorar las condiciones de La Canaleja y reforzar la seguridad del recinto.
