De la pareja que aún no se casa a quien se monta una despensa: así vuelven los centros comerciales

Las compras del primer día de apertura en grandes superficies se dedica a mejorar la adaptación en la nueva normalidad: "Se echaba de menos"

Manuel y Vanesa, tras sus compras el primer día de desescalada. FOTO: MANU GARCÍA
Manuel y Vanesa, tras sus compras el primer día de desescalada. FOTO: MANU GARCÍA

Llenar un carro en los últimos meses ha sido para hacerlo, en todo caso, de leche, pan, carne, yogur, fruta... Y mucho papel higiénico, sobre todo allá por marzo. Las costumbres han cambiado. Por eso, ir a comprar ropa, o a comprar un mueble, es toda una novedad. A las puertas de Ikea, en Jerez, desfilaban carros llenos y medio vacíos. Algún detalle, o alguna necesidad imperiosa.

Vanesa y Manuel son una joven pareja a la que el coronavirus ha trastocado sus planes. Hace un año se fueron a vivir juntos. Él trabaja en limpieza en un polideportivo, y nació en El Rubio (Sevilla), mientras que ella es jerezana y trabaja en una residencia de ancianos. Ella empezaba sus vacaciones el 16 de marzo, el primer lunes tras el estado de alarma, pero no pudo finalizarlas porque tuvo que dedicarse a una de las tareas más importantes, en su caso para bien porque en la suya, explica, no ha habido positivos por coronavirus. Pero sus vacaciones iban dedicadas a comenzar a organizar la futura boda.

"Habíamos decidido empezar a organizar para casarnos en 2022, por motivos económicos", cuentan. Ir poco a poco. Ahora, en su carro relucen elementos propios de una casa de esos que solo se compran una vez. Han vivido estos meses muy liados con sus trabajos, explican, pero lo de menos era tener algunas paredes en blanco en casa, que siguen amueblando. "La familia", dicen, eso sí que les ha preocupado, no estar con ellos. Al hablar a las puertas del centro comercial parece que no le dan excesiva importancia a la cuestión de la boda, aunque quizás solo sea una sensación. Los planes de Iglesias, o convites... Todo se ha parado.

Paula y Manoli, tras la entrevista. FOTO: MANU GARCÍA

"Esto es un poco de normalidad con mascarilla", dice ella. "Por fin ves otras cosas. Se echaba de menos". Él pondría algún reparo en la desescalada. "Los pueblos de menos de 5.000 habitantes, quizás podrían haber dejado abrir un bar, no pasa nada". Se han sentido seguros comprando. Y la gente ha respetado, algo fundamental, sobre todo para ella, trabajadora esencial en estos tiempos, cuidadora, digamos, a la que hay que cuidar.

Enrique, Mila, Daniela y Natalia son una familia. Necesitaban una silla de escritorio, para el teletrabajo. "Esto es un tipo de salida también, de ocio, vas buscando oportunidades y varias cosas que puedan servir para la casa", cuenta Enrique, el padre. "La gente tenía distancia de seguridad, había un protocolo", cuenta Mila, la madre. En este tiempo apenas han salido, y el primer día de una tienda de muebles era para solucionar las espaldas.

Ángel ha hecho una compra de confinamiento. Ha llenado los carros para compras de dos semanas en los supermercados, explica, "y ahora tenemos una despensa en casa". Necesitaba "cambiar la forma habitual de organizar las cosas". Eso significa contenedores transparentes, cajas... "Para no ir demasiado a comprar". No se ha sentido en riesgo. "Está muy bien organizado, hay geles, distancia de seguridad de dos metros señalizadas, guantes...".

La entrada de Ikea, este lunes. FOTO: MANU GARCÍA

Menos convencida han salido Paula y Manoli, hija y madre, de Trebujena. En casa han decidido pintar, "cambiando colores de dormitorios". Y para culminar el cambio, había que buscar acomodarlo todo visualmente. "Queríamos cambiar las telas, cortinas, camas...". Y a pesar de que el aforo se ha limitado, "a mí me daba miedo, hay gente que no respeta los dos metros. Hemos ido a tiro hecho. Ha sido muy rápido, las cuatro cositas. Hay demasiada gente para mi gusto". A la puerta de Ikea controlan el aforo en las escaleras mecánicas, hay geles y de las personas preguntadas, son las únicas que explican haber sentido ese temor.

Sea como fuere, los centros comerciales han abierto en fase 2 de desescalada en la provincia de Cádiz. Faltaban tiendas en Luz Shopping y Área Sur, pero en general todas van en la línea de ir iniciando la apertura con distancias de seguridad. Así, se materializa lo que eran hasta ahora palabras de las administraciones, en las que hablaban de distancias de seguridad, nueva normalidad, mascarillas, geles, precauciones... La normalidad actual se parece a la anterior. Pero ir de compras, por ahora, será diferente.

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