El centro de Jerez suma un nuevo establecimiento en el corazón de su centro histórico que aspira a convertirse en referencia dentro de la hostelería local. El Borri, situado en la emblemática plaza Plateros, abre sus puertas bajo la dirección de David Borrás, quien toma las riendas de un proyecto con raíces profundas en la ciudad.
El local nace tras una reestructuración de negocios previos: Borrás y su antiguo socio, Pablo García, habían gestionado juntos dos bares, Mantequería del Espartero y Los Niños del Espartero en la Alameda del Banco. Ahora, tras un acuerdo entre ambos, cada uno continúa por separado, y David se queda con la zona de Plateros, donde inaugura su propio concepto.
El cambio de nombre responde a una cuestión legal: la marca original estaba registrada por su socio. Así surge El Borri, un nombre que combina la herencia familiar con un guiño personal: "Soy Borrás de apellido y siempre me llamaban Borri de manera cariñosa", explica David a lavozdelsur.es. "Como también es muy pegadiza, pues me gustó para ponerla al bar". Su trayectoria en hostelería no es improvisada: proviene de una familia con una larga relación con el sector y acumula años de experiencia como camarero y gestor de locales en Jerez.
Aprendizaje familiar y vocación
David destaca la influencia de su padre como elemento decisivo en su formación profesional. Desde joven estuvo vinculado a los negocios familiares, que incluían la gestión de clubes sociales de verano y restaurantes en distintos puntos de la ciudad. "Desde los 14 años he estado siempre pegado a mi padre", recuerda. "Me enseñó todo sobre la hostelería: atención al cliente, organización y cómo tratar bien a la gente".

Para David, el éxito de El Borri se basa en tres pilares fundamentales: "La ubicación, el producto y el factor humano". La ubicación privilegiada en el corazón de Jerez, con un flujo constante de peatones, se combina con una oferta gastronómica basada en cocina fría, que incluye tapas, bocadillos y una selección cuidada de vinos y cervezas. El trato cercano y personalizado al cliente completa la propuesta: "Gracias a ser un bar pequeñito y coqueto, el trato con el cliente es muy cercano. Muchos de nuestros clientes se han convertido en amigos o familiares".
Una carta pensada para todos los paladares
La carta de El Borri prioriza la calidad y la frescura. Entre los platos estrella destacan la ensalada de tomate rosa de Conil con atún macerado en Pedro Ximénez, bocadillos elaborados con pan de obrador de Benaoján (Málaga) y productos selectos como chacinas, ibéricos y anchoas. "El pan de los bocatas es de los que más fama tiene en todo el centro", señala David, y añade: "El pastrami, una elaboración de ternera con varios ingredientes, es otra de nuestras especialidades".

El servicio está diseñado para ser ágil y eficiente, especialmente durante los fines de semana, cuando una colaboradora, Arceli, ayuda en la cocina. "Preparamos todo con antelación para que el servicio sea rápido y cómodo. Así, los clientes disfrutan sin esperas". La combinación de producto de calidad, ubicación estratégica y atención personalizada conforma la propuesta diferencial del bar.


Un bar abierto a todos
Aunque gran parte de su clientela es local, David reconoce que la ubicación y la reputación del antiguo Espartero atraen a visitantes de fuera, incluidos turistas interesados en la tradición vinícola de Jerez. "Estamos abiertos a todo tipo de público. Tenemos clientes locales y extranjeros que nos conocen a través de recomendaciones de bodegas y del boca a boca", explica a este medio. El establecimiento se adapta a esta diversidad, ofreciendo un entorno acogedor para cualquiera que desee disfrutar de un tapeo fino en pleno centro.
Ilusión y expectativas
Para David, El Borri representa un proyecto de vocación y continuidad. "La hostelería es dura, pero lo mío es vocación pura", afirma. Su expectativa principal es fidelizar a la clientela y consolidar el bar como un punto de encuentro obligado para quienes visitan o viven en Jerez. "La primera cervecita o el primer vinito con un tapeo fino se toma aquí, y a partir de ahí el cliente decide cómo continúa su día en el centro", concluye.
La apertura oficial tuvo lugar este jueves al mediodía, y se prevé que la propuesta de David Borrás marque un nuevo capítulo en la vida hostelera de la Plaza Plateros, manteniendo la esencia de los negocios anteriores, pero bajo una identidad propia y con un enfoque centrado en la cercanía, la calidad y la tradición familiar. "Pongo toda mi ilusión y ganas para que el Borri sea un sitio donde cualquiera se sienta como en casa", concluye el empresario.



