Omar Khayati, conocido como El ciclón de Kenitra, está a punto de subirse por primera vez a un ring como profesional en Jerez. Será este sábado, 11 de abril, en el Palacio Municipal de Deportes de Chapín. "Han sido muchos años de esfuerzo y tengo muchas ganas de empezar mi carrera. Ojalá venga mucha gente", dice a lavozdelsur.es.
La velada, que arrancará a las 18:30 horas, reunirá un cartel mixto dirigido a los aficionados al boxeo, aunque todas las miradas estarán puestas en el combate entre Khayati y Ángel Guédez. Será el estreno del púgil en el circuito profesional tras una etapa amateur en la que dejó números destacados. "Había llegado un punto en el que nadie quería pelear conmigo y estaba aburrido", explica.
Antes de todo eso, su historia comenzó lejos de Jerez. "Yo llegué a España con 17 años", recuerda. El camino no fue sencillo desde su Marruecos natal. “Durante varios años intenté venir pasando por debajo de camiones, pero no lo conseguía. Al final pude cruzar el Estrecho con un kayak. Esos momentos de miedo nunca se olvidan, pero ahora me alegro de haberlo hecho". Fue en ese trayecto cuando fue rescatado en el mar, cerca de Algeciras.
Tras su llegada, pasó por un centro de menores en La Línea antes de asentarse definitivamente en Jerez. "He estado en varios centros de menores", señala. También había pasado por centros similares en Marruecos, una etapa previa marcada por la incertidumbre. Con el tiempo, su situación empezó a estabilizarse. "He estado estudiando, haciendo cursos, aprendiendo el idioma durante años para poder trabajar", explica.
El boxeo apareció como una constante en su vida desde pequeño. "A mí siempre, desde chico, me ha gustado el boxeo", afirma. Sin embargo, fue en Jerez donde encontró la oportunidad de desarrollarlo plenamente, especialmente tras conocer a Antonio Navarro, exboxeador y responsable del Jerez Boxing Club. "Me apunté con Navarro y ahí empecé a aprender. Siempre estoy con él, también en mi vida personal, como si fuera mi padre. Le debo mucho", asegura.
Ese apoyo, junto al de otras personas de su entorno, ha sido clave en su evolución. "Hay mucha gente que me ha ayudado", subraya. Durante estos años ha compaginado entrenamientos, estudios y trabajo. Actualmente trabaja en un bar familiar junto a su pareja. "Trabajo en el bar de mi suegra, con mi novia", cuenta. Vive en el entorno de la plaza de las Angustias y se siente plenamente integrado. "Llevo casi nueve años aquí, con la gente, como si fuera de Jerez de toda la vida".
Su experiencia en la ciudad, asegura, ha sido positiva. "Siempre he estado con gente buena y todo el mundo me ha recibido bien", afirma. Aunque reconoce que existen situaciones complicadas relacionadas con el racismo: "Hay cosas feas que a veces he visto, pero conmigo no. Gracias a Dios nunca me he cruzado con alguien así".
En el plano deportivo, su recorrido amateur respalda el salto que ahora afronta. "He peleado mucho, con los mejores, y nunca he perdido en España", explica. Su única derrota llegó en Portugal y también se proclamó campeón de Andalucía. "Hay mucho trabajo detrás de todo esto y ahora espero disfrutar más desde el profesionalismo", añade.
El sueño de competir representando a España
El paso al profesionalismo llega, según cuenta, en el momento adecuado y con una idea muy clara. "Para seguir creciendo y poder llegar algún día a pelear por el título de España", señala. Sabe que el camino no será sencillo porque "es muy difícil vivir del boxeo en España, hay que llegar a un nivel muy alto", reconoce. Aun así, no descarta metas mayores. "Me encantaría poder competir algún día en algún torneo internacional como unos Juegos Olímpicos y competir por España".
Tiene 25 años y lo da todo en el día a día, fiel a ese compromiso. "Entreno cuatro o cinco días a la semana, más de dos horas al día, y ahora también por la mañana y por la tarde", explica. Una rutina que deja poco margen para el ocio, a pesar de gustarle las costumbres y las fiestas de Jerez. "No me permito hacer nada, siempre estoy cuidándome y entrenando", dice.
De cara a la cita en Chapín, mantiene la ilusión intacta. "Tengo muchas ganas de que llegue el sábado", concluye. Será el inicio de una nueva etapa para un boxeador que ha encontrado en Jerez no solo un lugar donde vivir, sino también el punto de partida de su carrera.
