Este Miércoles Santo, el consejero de la Junta Antonio Sanz acudió a la Semana Santa de Jerez. Lo hizo primero el Lunes Santo y tuvo ocasión también el Miércoles de acudir a varias hermandades en visita junto a la alcaldesa, María José García-Pelayo.
Pero luego siguió recorriendo las calles como un jerezano más, lejos ya de la presencia institucional y mediática de las visitas anteriores. En una de esas, de hecho, el propio consejero se vio en medio de una bulla por la calle, una aglomeración que provocó cierto embotellamiento.
Sanz, así, fue captado de casualidad por lavozdelsur.es en uno de los extremos de calle Larga, en la confluencia con Cristina. Allí, sobre las 22 horas, finalizaban los recorridos en Carrera Oficial de dos de las hermandades más clásicas del Míercoles Santo, Amargura y Prendimiento.
Ese tramo de calle es muy transitado por muchas razones. Es entrada a varios puntos para ver pasos, para acceder a lo más céntrico de la Carrera Oficial, a los propios palcos, a establecimientos de hostelería, e incluso zona donde se producen algunos relevos en hermandades, punto de encuentro para muchos...
En un momento dado, tal y como iba comprobando in situ lavozdelsur.es, se produjo ese tapón de personas porque un grupo amplio de chicos quiso pasar a la vez. Coincidió con que había gente buscando otras ubicaciones en sentido contrario. Nada previsto ni con mala intención por ninguna de las partes, solo una de esas bullas en las que uno ya no sabe si seguir adelante o volver hacia atrás.
Eso cogió al propio consejero de la Junta en el lugar, junto al vendedor de camarones que da vueltas por las calles de Jerez ofreciendo su producto.
El atascazo no tuvo más consecuencias, más allá de lo habitual: alguna familia con niños pequeños que se agobiaban un poco. La paciencia que hay que tener en estos días.





