El Gobierno ha aprobado el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, con retribuciones de hasta 390 euros para arrendatarios. 

​El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes, a través de un Real Decreto, el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Las aportaciones previstas ascienden a 1.443 millones de euros, lo que representa un aumento del 62% respecto al Plan 2013-2016. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha estimado en más de 557.000 las ayudas que se concederán a lo largo de todo el periodo y en más de 60.000 puestos de trabajo los que se generarán de manera directa.

El ministro ha explicado que el 15 de marzo se celebrará la Conferencia Sectorial con las comunidades autónomas para decidir el reparto de los fondos. "A partir de ahí, iremos cerrando los convenios con cada una de ellas para firmarlos y, con ello, materializar este conjunto de importantes ayudas, que en cualquier caso tienen carácter retroactivo al 1 de enero". De esta manera, en mayo o junio ya podrían gestionarse las solicitudes.

Una de las líneas estratégicas del Plan es facilitar el acceso a la vivienda en régimen de alquiler, con ayudas del 40% de la renta -el 50% en el caso de los menores de 35 años y los mayores de 65-, hasta un máximo de 900 euros al mes. El límite anterior (600 euros) se ha incrementado ante la petición de algunas comunidades por el precio del alquiler en determinadas ciudades.

Para acceder a la ayuda, los ingresos máximos de la unidad familiar deben estar por debajo de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), que en estos momentos se sitúa en 537,84 euros al mes. El umbral es más alto para las familias numerosas y las personas con discapacidad. Es decir, el inquilino deberá tener una renta inferior a 22.558 euros anuales (tres veces el IPREM en 14 pagas). En el caso de familias numerosas y personas con discapacidad, el límite de la renta asciende a unos 30.078 euros. Se podrá recibir la ayuda durante tres años. Además, esta ayuda tendrá carácter retroactivo. Entrará en vigo a partir en los próximos meses, pero se podrá recibir la cuantía correspondiente a los primeros meses del año.  

¿Qué ocurre si vives solo?

A la hora de repartir las ayudas se tendrá en cuenta una serie de prioridades. De esta forma, las personas con menos ingresos tendrán más posibilidades de optar a la subvención. El límite para inquilinos mayores de 35 años que vivan solos será de 11.279 euros anuales. Es decir, deberán cobrar menos de 805 euros brutos al mes. Si la unidad de convivencia está formada por dos personas (una pareja sin hijos, por ejemplo), deberían ganar como máximo 15.039 en conjunto para optar a la ayuda, unos 1.074 euros al mes más las pagas extras. 

Los menores de 35 años podrán beneficiarse de ayudas de hasta el 50% del alquiler, si la cuantía es inferior a 600 euros. En caso de que el alquiler sea de 601 a 900 euros, cobrará además el 30% del exceso. Es decir, si el precio del arrendamiento es de 900 euros, la ayuda pasaría a ser de 390 euros (300+90). En el caso de los mayores de 65 años, los porcentajes también son del 50% y 30% en sendos tramos, respectivamente. Para el resto de inquilinos, el porcentaje se reduce al 40% en el primero de los tramos y se mantiene al 30% en el segundo.

Desahucios y rehabilitación

Otro eje del Plan lo constituye la atención de quienes están atravesando un proceso de desahucio de su vivienda habitual. El Plan pondrá a disposición de estas personas viviendas de las entidades financieras, de particulares o de parques públicos, por una renta máxima de 400 euros al mes y un plazo de tres años. El importe de la ayuda puede ser de hasta el 100% del precio del alquiler. 

El nuevo Plan también presenta mejoras con respecto al anterior en lo relativo a la rehabilitación edificatoria y la regeneración urbana y rural. Así, por primera vez las ayudas de rehabilitación para edificios se podrán conceder a viviendas unifamiliares y también de forma individualizada a una vivienda que forme parte de un edificio. Además, se destinarán de manera preferente a viviendas anteriores al año 1996 -en el último plan era 1981-, lo que aumenta en un tercio el número de posibles beneficiarios. Las ayudas se incrementan con carácter general del 35% al 40% de la inversión, porcentaje que se eleva hasta el 75% en el caso de personas con discapacidad y más de 65 años.

Ayudas para el medio rural y las personas mayores

Otra novedad del Plan es la relacionada con la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, con dos apartados fundamentales: la rehabilitación -por primera vez se dan ayudas con este fin para viviendas unifamiliares en el medio rural- y la adquisición. Este es el único caso en el que el Plan recoge ayudas directas para la compra; irán dirigidas a jóvenes que tengan su vivienda habitual en municipios de menos de 5.000 habitantes e ingresos inferiores a tres veces el IPREM.

El precio máximo de la vivienda será de 100.000 euros, con un límite de ayuda del 20%. "Se trata de ayudar a ese joven que tiene la oportunidad de mantenerse en el núcleo rural, pero que necesita de una ayuda para poder rehabilitar una de esas viviendas, adquirirla y establecerse en ese municipio", ha manifestado De la Serna. El Plan incluye una línea específica para las personas mayores o con discapacidad, con ayudas al promotor de inmuebles en los que se establezcan instalaciones y servicios comunes adaptados que deberán destinarse durante al menos 40 años al alquiler.

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