La Hermandad del Cristo afronta el Viernes Santo de 2026 con una modificación clave en su itinerario. Si la meteorología lo permite, la corporación pondrá en práctica el cambio propuesto en la ida y regreso a San Telmo, una decisión que el pasado año no pudo llevarse a cabo y que ahora se plantea como experiencia piloto para mejorar el cumplimiento horario.
“La prioridad pasa por garantizar el correcto desarrollo de la jornada”
El objetivo es claro: dejar para los compases finales de la salida procesional el paso por calle Sol y el encuentro en la capilla de la Yedra, alcanzando la Plazuela ya en el regreso. Con ello, la hermandad espera lograr una ida más fluida y menos condicionada por paradas prolongadas.
Renuncia a la Cruz Vieja para ganar orden
El cambio no está exento de consecuencias. La cofradía dejará de transitar por la Cruz Vieja, uno de los enclaves más señalados de la Semana Santa de Jerez, una renuncia que no resulta fácil y que ha sido contestada por un sector de la cofradía que ha mostrado su desacuerdo. Sin embargo, según explica el hermano mayor, Jesús Rodríguez, la prioridad pasa por garantizar el correcto desarrollo de la jornada.
“Hay varias razones por las que se decidió el cambio. La primera es que tenemos que cumplir un horario ante el crecimiento del cortejo de hermanos, que en 2025 llegó a los 780 —cifra que este año aumenta— además de ser la única hermandad que no va por el camino recto a la Carrera Oficial, sino que en lugar de salir en dirección hacia la Cruz Vieja, nos metíamos en dirección a Puertas del Sol”, argumenta.
La presión de los horarios y un cortejo en aumento
En este sentido, Rodríguez subraya que el itinerario tradicional obligaba a continuas detenciones: “El camino tradicional nos obliga a detenernos en exceso. Esto significa que dedicábamos un montón de tiempo a llegar hasta la Corredera”. A ello añade una reflexión clave: “Tenemos que pensar que no salimos solos, que salen otras hermandades ese mismo día”.
“A mí también me gusta más el recorrido antiguo, me parece maravilloso”
El aumento constante del número de nazarenos hace que, en palabras del hermano mayor, “se haga muy complicado cumplir y después recuperar. No es fácil”, especialmente en un día tan cargado como el Viernes Santo.
Un ensayo con carácter provisional
Desde la junta de gobierno se insiste en que el cambio no es definitivo. “Es por este año y es como prueba, y ver si ahorramos mucho tiempo o no, ya que si comprobamos que no cumple con el objetivo, volveremos al camino tradicional”, aclara Rodríguez. Y añade, desde una posición personal y sincera: “A mí también me gusta más el recorrido antiguo, me parece maravilloso, pero tenemos que pensar en que no es fácil conciliar ahora los horarios”.
En ese cálculo también influye el tiempo que la hermandad emplea desde su entrada en Tornería, con el discurrir revirado del paso del Cristo, y la tradicional petalá a la Virgen del Valle en Rafael Rivero, un punto que cada año congrega a una multitud y que añade minutos decisivos al reloj cofrade.
La próxima salida será, por tanto, una prueba de fuego para comprobar si este nuevo planteamiento logra el objetivo marcado: ahorrar tiempo sin perder identidad, y contribuir a una jornada más ordenada para todas las cofradías del Viernes Santo
