Nuestra Señora de las Angustias protagonizará el próximo sábado 7 de marzo una jornada de especial relevancia para la añeja cofradía. Desde las 10 horas, la dolorosa permanecerá expuesta en besamanos extraordinario en su capilla propia.
Los actos continuarán por la tarde, a las 20 horas, con la celebración de una misa, durante la cual tendrá lugar la imposición de la Medalla de Oro de la Ciudad de Jerez a la imagen de la Virgen, distinción que será entregada por la María José García-Pelayo, alcaldesa del Ayuntamiento de la ciudad.
Eucaristía solemne que también cierra el centenario
La predicación de la Eucaristía correrá a cargo del párroco y director espiritual de la hermandad, el José Manuel Sánchez-Romero Martín-Arroyo, concelebrando junto a él el hermano Manuel Jesús Barrera Rodríguez, presbítero. Una celebración que no solo se sustenta con la entrega de la insignia, también será el epílogo de la celebración del centenario.
El acto convocado para el sábado tenía otro formato. La idea planteada por la hermandad, pero rechazada desde Bertemati, era haber llevado a la Virgen hasta la basílica de la Merced para que fuera allí donde se le impusiera la medalla.
La negativa supuso un drástico cambio de planes para dejar el acto en el interior sin salir a las calles como era el deseo de la hermandad. El mandato fue que la actividad se ciñera al ámbito parroquial. Por la trascendencia de la efemérides, por ser una corporación que es absoluto referente en el Jerez cofrade, por su historia y por ser ejemplo en lo cofradiero y devocional, la iniciativa en vez de progresar se quedó en lo que será el sábado, del mismo modo que otras acciones que han quedado en el cajón del olvido.
No obstante, la hermandad se invita a los devotos y hermanos a elevar una oración a Nuestra Señora de las Angustias, “rogando su intercesión por la pronta recuperación de los enfermos y para que, desde la fe, se promuevan la paz y la justicia en el mundo”.
