La Policía Nacional en Jerez ha culminado una larga investigación que comenzó con el narcotráfico y ha culminado con dos detenciones sobre la fase de lavado de dinero. Entre 2024 y 2025 hubo operaciones contra la ventra de droga en San Telmo Viejo. Un punto caliente donde, según las investigaciones, se distribuían sustancias como heroína, cocaína y mezclas de ambas, con un fuerte impacto en la convivencia vecinal.
El despliegue se activó a primera hora de la mañana del jueves 5 de marzo. Con autorización judicial, los agentes realizaron tres entradas y registros en Jerez —dos domicilios y un local de hostelería, un bar— y una cuarta intervención en un negocio de catering en Guadalcacín, según ha informado la Policía Nacional en una nota de prensa hecha pública este martes.
En la operación, conjunta con Agencia Tributaria, participaron unidades especializadas, entre ellas la UIP, GOIT y guías caninos entrenados para localizar dinero en efectivo. El resultado no tardó en llegar. En los inmuebles inspeccionados, los agentes descubrieron ingeniosos escondites: cubículos ocultos en paredes, falsos enchufes distribuidos por las estancias y huecos en tabiques. En uno de esos escondites se localizaron 8.000 euros ocultos en el interior de una pared, además de material informático y documentación considerada clave para la investigación.
La investigación patrimonial, desarrollada durante más de un año por Vigilancia Aduanera con el apoyo de la Policía Nacional, había detectado un incremento patrimonial injustificado en los principales sospechosos. Así fue como se solicitaron órdenes judiciales que han permitido destapar la presunta red. Los dos arrestados están considerados los cabecillas de la organización y se les atribuye un delito de blanqueo de capitales. Según las pesquisas, los negocios investigados habrían sido utilizados como herramientas para dar apariencia legal a los beneficios obtenidos del tráfico de drogas.
Este operativo tiene su origen en las denominadas Operaciones Escaleritas y Fábrica, en las que ya se incautaron cantidades importantes de droga: hachís, casi un kilo de cocaína y hasta cinco kilos de heroína, además de armas blancas y utensilios para manipular las sustancias.
