Hay un Viernes Santo Madrugada alternativo en Jerez: el de los botellones —de nuevo en Salvador Allende y Plaza del Clavo— y el de numerosas personas, muchas de ellas muy jóvenes, que se echan a las calles para vivir la llamada Noche de Jesús desde otra óptica. A la acumulación de basura y residuos en la vía pública —de nuevo los incívicos— por la resaca del Jueves Santo se ha unido esta pasada madrugada los efectos nocivos de la movida juvenil.
Por suerte, la mala imagen en algunos puntos conflictivos como plaza del Clavo o Alameda Vieja ha durado poco. Si antes de salir el Nazareno la Tornería y Rafael Rivero presentaban sus peores galas, rápidamente fueron puestas a punto con la retirada de toda la mugra en forma de residuos por el suelo y montañas de basura junto a puntos de recogida.
En previsión de todo lo anterior, el Ayuntamiento de Jerez desplegó durante la madrugada del Viernes Santo un operativo de limpieza ininterrumpido para mantener las calles en las mejores condiciones posibles pese a la gran afluencia de público registrada durante la jornada.
El Consistorio ha ampliado el dispositivo para reforzar la atención en los puntos con mayor tránsito
Así lo ha destacado el teniente de alcaldesa de Servicios Públicos, Jaime Espinar, a través de sus redes sociales, donde ha querido reconocer públicamente el trabajo de los equipos municipales.
Según ha explicado Espinar, el objetivo del servicio fue claro: "Atender cada rincón de la ciudad antes, durante y después del paso de las hermandades para devolver la normalidad a las calles en el menor tiempo posible". Este año, además, el Consistorio amplió el dispositivo para reforzar la atención en los puntos con mayor tránsito, anticipándose a la concentración de público en las zonas de mayor actividad procesional.
El teniente de alcaldesa ha cerrado su mensaje con un agradecimiento expreso tanto a los profesionales que hicieron posible el operativo como a la ciudadanía por su colaboración durante una de las noches de mayor actividad en la ciudad.
