La presión vecinal ha llegado al salón de plenos. Tras el corte temporal de la carretera A-2003 —la vía que une Jerez con La Barca— protagonizado por residentes de la barriada rural de Puente de la Guareña el pasado fin de semana, el Ayuntamiento de Jerez ha salido al paso con cifras, argumentos y también con una advertencia clara: hay cosas que, sencillamente, la ley no permite hacer.
La teniente de alcaldesa de Medio Rural, Susana Sánchez, intervino en el pleno este lunes en respuesta a una pregunta del Grupo Municipal Socialista para defender la gestión del actual gobierno municipal en La Guareña. Como datos, aportó por ejemplo que son 407.812,87 euros invertidos en lo que va de legislatura, frente a los 305.762 euros que destinó el anterior gobierno socialista en todo su mandato. "Ya hemos superado la inversión hecha por el Gobierno Socialista y aún no ha acabado la legislatura".
Los vecinos de La Guareña llevan años reclamando lo que consideran servicios básicos: asfaltado de calles, alumbrado público, acceso a contadores de luz y agua, y una mejora del transporte público que, según denuncian, no llega siquiera hasta el parque infantil de la barriada. Durante la protesta del pasado sábado, se leyó un manifiesto en el que los residentes recordaban que pagan los mismos impuestos que el resto de ciudadanos de Jerez.
La responsable municipal no eludió ninguna de estas cuestiones, pero sí marcó una línea roja: el Ayuntamiento trabaja, "pero no miente", y no puede "saltarse la ley" para regularizar servicios o ejecutar obras en zonas no legalizadas. En la práctica, esto se traduce en la imposibilidad de prometer ni ejecutar suministros de agua y luz ni el asfaltado en tramos que afecten a una vía pecuaria. Una restricción que, según Sánchez, también conoce bien la oposición.
Uno de los puntos más complejos que abordó la teniente de alcaldesa tiene que ver con el Hábitat Rural Diseminado (HRD) de La Guareña, un instrumento que el actual gobierno dejó listo en 2015, según Sánchez, pero que hoy no puede aplicarse. El motivo: el crecimiento irregular de viviendas en los últimos años ha dejado a la barriada fuera de los parámetros establecidos por la Ley Urbanística Andaluza y su reglamento. "Esta circunstancia nos obliga a replantear soluciones técnicas y jurídicas alternativas para avanzar en la regularización de la zona, siempre dentro del marco legal vigente. De todo ello ya está informada la delegada de alcaldía de la barriada".
El desglose de la inversión
En cuanto a los números, Sánchez fue exhaustiva. En el mandato anterior, las obras bianuales del Plan de Fomento del Empleo Agrario (PFEA) sumaron 88.000 euros en 2019, 101.000 en 2021 y 105.000 en 2023, siendo estas últimas ejecutadas ya por el actual Gobierno al tratarse de obras bianuales. A eso se suman 10.936 euros de fondos municipales destinados a equipos biosaludables, arreglo de caminos y limpieza de arroyos en 2020.
El actual gobierno, en cambio, apostó por una programación anual —en lugar de bianual— al entender que La Guareña es una de las barriadas con mayor déficit histórico en infraestructuras. Así, en el marco del PFEA se invirtieron 111.157 euros en 2024, 111.202 en 2025 y 111.300 en 2026, lo que suma 333.660 euros en solo tres años. Una cifra que, según Sánchez, ya supera por sí sola toda la inversión de la legislatura anterior.
A eso hay que añadir 74.152 euros en otras actuaciones: un parque infantil instalado en 2024, juegos de calistenia en 2025, adecentamiento de caminos en La Guareña, El Mojo y Cuartillos, mejora del camino hacia la depuradora, instalación de farolas fotovoltaicas con contrato menor y limpieza de arroyos.
Sobre el alumbrado, la responsable municipal reconoció la existencia de "un problema heredado": las farolas fotovoltaicas quedaron fuera del pliego de mantenimiento del alumbrado público durante el anterior gobierno, lo que impide su sustitución ordinaria. La normativa vigente solo permite un contrato menor de suministro al año, con capacidad para renovar 33 farolas. Por ello, ya se trabaja en un nuevo pliego para incorporar el mantenimiento de estas instalaciones.
Quedan también asuntos pendientes, como la adaptación del HRD a las nuevas condiciones urbanísticas y la resolución de 14 puntos de luz iniciados en 2011 que ahora sí se sacarán adelante. "Nosotros trabajamos por los vecinos de La Guareña. No vamos a mentir ni a engañar".
