Un acosador sexual fue detenido dos veces en apenas cinco días en el barrio de San Miguel de Jerez, por supuestamente acosar a varias mujeres en el centro de la ciudad. Un individuo que cuenta con antecedentes por delitos similares.
El presunto autor de los hechos fue localizado y detenido, y posteriormente quedó en libertad con cargos, si bien el Juzgado le impuso medidas cautelares, entre ellas una orden de alejamiento respecto a la primera víctima.
Estos hechos los incluye la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, en la decimoquinta carta enviada al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para exigirle que refuerce la seguridad en la ciudad.
La misiva, la última de una serie iniciada el pasado 1 de noviembre, incluye por primera vez una referencia expresa a estos incidentes y se suma a una petición de reunión que, seis meses después, sigue sin respuesta por parte del Ministerio del Interior.
García-Pelayo expresa públicamente su preocupación por lo ocurrido en este céntrico barrio jerezano y traslada a las afectadas su apoyo y solidaridad. La alcaldesa recuerda que tanto ella como otros miembros del gobierno municipal han mantenido reuniones con representantes vecinales en los últimos meses para abordar, entre otros asuntos, los problemas de seguridad, una competencia que corresponde al Gobierno de España a través del Ministerio del Interior.
"La ley del Solo Sí es Sí beneficia al acosador frente a la víctima"
La regidora aprovecha para criticar la Ley del solo sí es sí, que para ella, "beneficia al acosador frente a la víctima, como se está viendo ahora en nuestra ciudad". Por ello, considera que "es necesario que el Gobierno de Sánchez y el Ministerio de Igualdad y el de Justicia actúen cuanto antes de cara a poner fin a esta situación".
García-Pelayo subraya que las mujeres de San Miguel no pueden verse sometidas a un "castigo doble": el del propio acoso y el del miedo a retomar su vida cotidiana con normalidad. Más allá del caso concreto de San Miguel, la alcaldesa aprovecha esta carta para volver a poner sobre la mesa una denuncia que arrastra desde el otoño pasado: la falta de efectivos y medios materiales de la Policía Nacional en Jerez.
La situación, según describe García-Pelayo, ha llegado a extremos llamativos. "En más de una ocasión, la Policía Nacional se ha encontrado sin motos para patrullar", teniendo que recurrir a vehículos de otras localidades o, directamente, prescindir de ellos. Todo ello en una ciudad que, recuerda la alcaldesa al ministro, es el quinto municipio de Andalucía y un referente turístico, económico y cultural de la provincia de Cádiz, con una amplia extensión territorial que exige una cobertura policial acorde a su dimensión.
Quince cartas y ninguna reunión con el ministro en seis meses
A pesar de este panorama, García-Pelayo reconoce la labor de los agentes y destaca la buena coordinación entre la Policía Nacional y la Policía Local, que permite hacer frente a la delincuencia y la inseguridad dentro de las limitaciones existentes. Sin embargo, insiste en que esa profesionalidad no puede ser la única respuesta ante una plantilla que los sindicatos describen como "notablemente mermada" para las necesidades reales del municipio.
En su decimoquinta carta, la alcaldesa concreta una serie de peticiones que traslada formalmente al ministro: conocer el estado actual de los medios materiales y humanos y los criterios de distribución en la provincia; lograr que la Comisaría de Jerez obtenga una catalogación especial que permita reforzar la plantilla y mejorar la organización de las brigadas y unidades policiales; establecer un plan progresivo de mejora de dotaciones con compromisos y plazos concretos; y avanzar en una mejor coordinación entre el Ayuntamiento y el Ministerio del Interior.
