La Hermandad del Transporte ha aprobado en cabildo acometer una importante restauración en su paso de misterio, una de las piezas más singulares de la Semana Santa jerezana. Se trata además de la única obra conservada del tallista jerezano Paco Pinto, un conjunto que este año cumple seis décadas desde su estreno.
Según explicó el hermano mayor a este medio, la intervención se centrará principalmente en la recuperación del dorado original y en la reforma de la estructura interna del paso, lo que implicará la construcción de una nueva parihuela.
Recuperar el dorado original
Uno de los trabajos más complejos será la recuperación del dorado primitivo. El paso ha sufrido varias mojadas a lo largo de los años durante salidas procesionales, lo que ha provocado un notable deterioro del oro original.
Las estimaciones iniciales apuntan a que se podrá recuperar aproximadamente un 30% del dorado antiguo, mientras que el resto deberá ser repuesto con nuevo pan de oro.
Nueva estructura interior
Otro de los aspectos delicados de la intervención será el estado de las estructuras internas, muy castigadas por el paso del tiempo y por las grandes dimensiones del paso de misterio.
El proyecto contempla la ejecución de una nueva parihuela que actuará como soporte principal del armazón interno, garantizando así la estabilidad del conjunto.
Además de estos trabajos principales, también se llevarán a cabo otras actuaciones menores relacionadas con el aspecto estético del paso.
Este trabajo lo ejecutará el taller de David Sánchez, un artesano muy conocido en Jerez que ha tenido a su cargo varias intervenciones similares en distintos misterios, el último el de la Triunfal Entrada, que se estrena este año.
Una obra con personalidad jerezana
El paso representa el momento en el que Jesús, rodeado de sayones y soldados romanos, es llevado y despreciado en el palacio del tetrarca Herodes. Se trata de una obra de estilo barroco, con una canastilla de poca altura y motivos decorativos de gran tamaño.
El diseño y la talla corresponden a los hermanos Francisco y Lutgardo Pinto Berraquero, quienes realizaron la obra en 1956. Posteriormente, el paso fue ampliado por Manuel Santos Calero en 1972 y dorado en años posteriores por los artesanos José Herrera y Ángel Feria.
El conjunto escultórico está formado por seis figuras: el rey Herodes, un escriba, un sacerdote, un acusador y dos soldados romanos, que completan una de las escenas más características del patrimonio cofrade jerezano.


