La calle Larga de Jerez vive estos días una transformación histórica. La alcaldesa María José García-Pelayo realizó este martes una visita técnica a los trabajos de cimentación que están ejecutándose como paso previo a la instalación del esperado sistema de entoldado de la arteria comercial más emblemática de la ciudad.
Las obras se desarrollan en el tramo comprendido entre la esquina con el Edificio El Gallo Azul y la intersección con la Plaza del Banco, un recorrido de aproximadamente 173,63 metros de longitud y 8,5 metros de anchura, lo que supone una superficie total de actuación de 1.478,83 metros cuadrados.
Durante la visita, la regidora pudo comprobar sobre el terreno el avance de unos trabajos que sentarán literalmente las bases de uno de los proyectos de dinamización urbana más ambiciosos que ha abordado el municipio en los últimos años. Una actuación que, cuando esté completada, cambiará radicalmente la imagen y el confort de uno de los espacios más transitados y queridos por los jerezanos.
Un bosque de 32 postes y 28 lonas blancas sobre el cielo de Jerez
El proyecto contempla la instalación de 32 báculos o postes, estratégicamente separados de las fachadas de los edificios a una distancia conveniente, sobre los que se desplegarán 28 paños de lona de color blanco. Estas lonas, diseñadas para dejar pasar el agua de lluvia, se situarán a una altura de entre siete y ocho metros, por encima tanto de los árboles como de las farolas que jalonan la calle. Una solución que busca proteger del sol a comerciantes, hosteleros y viandantes sin alterar de forma agresiva la fisonomía del espacio.
El procedimiento de instalación ha sido cuidadosamente planificado para minimizar las molestias a los vecinos y negocios de la zona. Los trabajos se desarrollarán acotando desde la mitad de la calzada hasta el lugar de colocación de los postes, alternando los lados de la calle para optimizar los tiempos de ejecución. En cada fase se trabajará simultáneamente en la cimentación previa a la instalación de dos postes.
La hostelería, protegida: un poste cada vez en las zonas de veladores
Allí donde existan veladores o terrazas de hostelería, la intervención será aún más cuidadosa y se realizará de forma más gradual, procediendo a la instalación de un solo poste cada vez. Esta medida permitirá mantener las terrazas parcialmente operativas o, en su caso, facilitar su reubicación temporal, reduciendo al mínimo el impacto sobre la actividad hostelera de uno de los ejes con mayor concentración de bares y restaurantes de la ciudad.
Para que nadie se viese sorprendido por las obras, la Delegación de Comercio y Consumo ha mantenido puntualmente informados a comerciantes y hosteleros mediante un folleto difundido en redes sociales, enviado en nota de prensa y entregado personalmente en cada establecimiento de calle Larga. Una comunicación cercana que refleja la voluntad municipal de hacer partícipes a los afectados de cada paso del proyecto.
Los trabajos arrancaron el pasado lunes 27 de abril, una vez concluido el Gran Premio de España de Motociclismo, evento que cada año convierte a Jerez en escaparate internacional y que condicionó el calendario de inicio de las obras. La elección del momento no fue casual: se buscó el primer hueco disponible tras uno de los fines de semana de mayor afluencia turística del año para no interferir en la actividad de la ciudad.
Esta actuación se enmarca en la 1ª fase del Plan Turístico de Grandes Ciudades, un programa cofinanciado a partes iguales —50% Ayuntamiento, 50% Junta de Andalucía— que busca mejorar la oferta y los atractivos turísticos de los principales municipios andaluces. La instalación fue adjudicada en la Junta de Gobierno del 6 de abril de 2026 a la empresa EJOC2004, S.L. por un importe de 224.766 euros.
El plazo total de ejecución es de siete meses, que se distribuyen de la siguiente manera: dos meses para la obra civil, el suministro, la instalación y el montaje del entoldado; cuatro meses de mantenimiento; y un periodo final destinado al desmontaje, la restitución del pavimento y el traslado de los toldos para su guarda en condiciones óptimas —limpios, ordenados y etiquetados—, listos para una nueva temporada.


