La rebelión de un pueblo de Jaén contra la futura planta de biometano: "Esto va a ser un infierno"

La plataforma Stop Biometano de Vilches anuncia una concentración para el 31 de enero en señal de protesta por un proyecto destinado a la quema y tratamiento de residuos orgánicos

Una imagen de Vilches, pueblo de Jaén.
23 de enero de 2026 a las 23:11h

La plataforma Stop Biometano de Vilches, integrada por vecinos de esta localidad jiennense, ha expresado públicamente su rechazo al proyecto de instalación de una planta de biometano a apenas 1,5 kilómetros del núcleo urbano.

El colectivo ha anunciado una concentración el 31 de enero, entre las 17.30 y las 19.30 horas, en la plaza de la Constitución de Vilches, como primer acto de protesta. A esta movilización se sumará, el 15 de febrero, una charla informativa del científico Máximo Florín Beltrán en el teatro Miguel Hernández, de 17.00 a 20.30 horas, centrada en los perjuicios que, según los convocantes, generaría esta instalación industrial.

La controversia se produce en un contexto de tensión política y social en el municipio. Aunque el alcalde ha reiterado en distintos plenos que no desea la implantación de esta planta, los trámites administrativos continúan avanzando, lo que ha incrementado la inquietud entre la población. Desde la plataforma vecinal se ha solicitado formalmente la celebración de una consulta pública, que también fue planteada por el Consistorio, pero que no se ha llevado a cabo, para que sea el conjunto del municipio quien se pronuncie sobre un proyecto que consideran de alto impacto.

El clima de preocupación está presente entre los vecinos: "Estamos muy agobiados con este asunto. La preocupación es grande entre los vecinos. La planta estaría muy cerca de nuestros hogares y esto va a ser un infierno", destaca Cristina, una vecina de Vilches, a lavozdelsur.es

Riesgos ambientales, sanitarios y sociales del proyecto

El proyecto contempla una planta destinada a la quema y tratamiento de residuos orgánicos, con una capacidad de 125.000 toneladas anuales, una superficie de 27 hectáreas y una producción estimada de 84 GWh/año. Aunque se presenta como una iniciativa “verde”, los colectivos ciudadanos sostienen que tendría un grave impacto ambiental, sanitario y social sobre Vilches y su entorno inmediato. Entre los riesgos señalados figuran la emisión de gases contaminantes, la generación de olores persistentes, el incremento del tráfico pesado y del ruido, así como el riesgo para la salud pública por la liberación de compuestos orgánicos volátiles, amoníaco, metano no capturado y partículas finas.

A estos efectos se sumaría el impacto sobre el entorno natural, los recursos hídricos, la fauna y el paisaje rural, en una zona de marcado carácter agrícola, además de la posible desvalorización del suelo y de las viviendas, con consecuencias directas sobre la economía local. La plataforma ha insistido en que su oposición no es ideológica ni tecnológica, sino basada en criterios de sostenibilidad real, al advertir que no están en contra de la innovación ni de las energías renovables, pero sí de proyectos que, según denuncian, “bajo la etiqueta verde ocultan grandes consecuencias ambientales y sociales”.

En este contexto, el colectivo ha exigido al Ayuntamiento de Vilches y a las autoridades competentes de la Junta de Andalucía que “paralicen este proyecto y abran un proceso de información y participación ciudadana transparente y riguroso, con estudios de impacto ambiental independientes y públicos. Queremos un desarrollo sostenible de verdad, basado en energías limpias y proyectos que no comprometan la salud ni el futuro del municipio”. 

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Rubén Guerrero

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