El jurado del Premio Nacional de Tauromaquia 2025 ha elegido al torero linarense Curro Vázquez como galardonado por su actuación en el festival celebrado en la Plaza de Toros de Las Ventas el pasado 12 de octubre. El torero jiennense toreó ese día un novillo de Garcigrande a sus 74 años, cortó dos orejas y salió a hombros del coso madrileño ante una afición que no olvidará la tarde. El premio, dotado con 30.000 euros, se entregará el 27 de abril en el Senado.
El fallo del jurado, reunido en Santander, destaca que aquella cita "trascendió lo meramente artístico para convertirse en un acontecimiento de afirmación cultural". Según el acta, la participación de Vázquez "no solo aportó el peso de la experiencia y el magisterio, sino que actuó como un puente entre generaciones, acercando a los públicos más jóvenes una concepción profunda, clásica y perdurable del toreo".
Fue la amistad con Antoñete, el reencuentro con la plaza que lo ha sido todo en su carrera y la propuesta de Morante lo que llevó a Curro Vázquez a aceptar aquella cita. Una decisión que se convirtió en la guinda de una trayectoria que sus seguidores bautizaron con un apodo tan sencillo como definitivo: 'El Curro de Madrid'.
Una vida entre altibajos y Las Ventas
Nacido el 1 de mayo de 1952 en Linares, Vázquez tomó la alternativa el 12 de octubre de 1969 en Vistalegre, en una tarde que arrancó con una cornada grave. Lo que vino después fue una carrera de altibajos, baches y superaciones, siempre con la ilusión intacta y la faena perfecta como horizonte.
En Las Ventas toreó 82 corridas, dejando tardes que la afición conserva en la memoria: la faena de 1981 con el toro de Salvador Domecq, la tarde de Victorino Martín en 1989 o el toreo bajo el diluvio de 1994 con un toro de Alcurrucén.
Un premio rescatado del olvido
El jurado también ha subrayado que "su legado no se limita a su carrera profesional, sino que se extiende a su papel como referente, formador e inspirador de nuevas generaciones", reconociendo así una vida entera de compromiso con la tauromaquia dentro y fuera de los ruedos.
El Premio Nacional de Tauromaquia ha sido convocado por el Senado junto a once comunidades autónomas y la Fundación Toro de Lidia tras su supresión por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Está dotado con 30.000 euros, el mismo importe que el resto de Premios Nacionales de Cultura.
