El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha suspendido este pasado domingo, 1 de febrero, la circulación de trenes en el tramo ferroviario que conecta las localidades onubenses de Valdemusa y Calañas, debido a un riesgo de desprendimiento detectado en la zona.
La decisión se ha comunicado a través de un mensaje difundido en el perfil oficial de Adif en X, en el que la entidad ha explicado que la interrupción del tráfico ferroviario se produjo en torno a las 20.14 horas de este domingo, tras detectarse una situación de riesgo en el punto kilométrico 124/760 de la línea.
Según ha detallado el gestor de infraestructuras ferroviarias, la medida se ha adoptado por motivos de seguridad, con el objetivo de evitar posibles incidentes derivados del desprendimiento y garantizar la integridad tanto de los viajeros como del personal ferroviario.
Un tren de Media Distancia, afectado por la interrupción
La suspensión de la circulación ha tenido afectación directa en el servicio ferroviario, en concreto en el tren de Media Distancia 13089, que cubre el trayecto Huelva–Jabugo. Este convoy se ha visto obligado a interrumpir su recorrido como consecuencia del cierre temporal del tramo.
Ante esta situación, Adif ha informado de la activación de un plan alternativo de transporte por carretera para los pasajeros afectados. Esta medida ha permitido el traslado de los viajeros mientras se mantiene suspendida la circulación ferroviaria en la zona.
Desde la entidad se ha subrayado que el dispositivo alternativo se ha puesto en marcha de forma inmediata, con el fin de minimizar las molestias derivadas de la interrupción del servicio y garantizar la continuidad del desplazamiento de los usuarios.
Por el momento, no se han detallado los plazos para la reanudación de la circulación en este tramo, a la espera de que se evalúe la evolución del riesgo detectado y se adopten las medidas necesarias sobre la infraestructura.
Adif ha insistido en que este tipo de decisiones responden a criterios estrictamente preventivos, priorizando la seguridad en la red ferroviaria ante situaciones que puedan comprometer la estabilidad del terreno o la circulación de trenes.
