La Guardia Civil ha liberado a una menor de 15 años que permanecía retenida contra su voluntad en Isla Cristina (Huelva), en el marco de la operación 'Custos-Tiscal'. La joven, que estaba tutelada por la Junta de Andalucía y residía en un centro de protección en la provincia de Sevilla, había sido previamente incitada a abandonar dichas instalaciones, lo que desencadenó una cadena de hechos delictivos que ahora se investigan.
La actuación policial se ha saldado con la detención de tres personas como presuntos responsables de delitos de detención ilegal, estafa y falsificación de métodos de pago. A uno de ellos también se le atribuye un delito de agresión sexual continuada sobre la víctima, quien habría sufrido estos abusos durante el tiempo en que permaneció retenida.
Privada de libertad y sin teléfono móvil
Según la investigación, la menor fue contactada por una mujer que había estado recientemente en el mismo centro de protección. Esta persona, junto a su pareja, logró convencerla para abandonar el lugar sin el conocimiento de sus responsables. Posteriormente, fue trasladada a un domicilio en Isla Cristina, donde fue privada de libertad y despojada de su teléfono móvil y de un dispositivo con geolocalización, dificultando así su localización.
Durante el periodo de retención, la menor habría sido obligada a participar en estafas telefónicas, utilizando datos personales y bancarios de terceras personas para realizar compras de distintos productos, como joyas o ropa. Por otro lado, uno de los detenidos habría cometido varias agresiones sexuales, empleando amenazas y violencia para someter a la víctima.
Una amiga facilitó información sobre su paradero
La liberación de la joven fue posible tras lograr contactar con una amiga, a la que facilitó información clave sobre su paradero. En un primer momento, la menor no reveló lo sucedido por temor a represalias, pero posteriormente, ya en un entorno seguro junto a las educadoras del centro, denunció los hechos. A raíz de ello, los agentes practicaron registros en un domicilio, donde se incautaron joyas, teléfonos móviles y datos bancarios pertenecientes a múltiples víctimas.
Las investigaciones han permitido además identificar un patrón de actuación por parte de los detenidos, quienes presuntamente captaban a personas en situación de vulnerabilidad. Bajo engaño, les retiraban su documentación a cambio de alojamiento o manutención, utilizándolas posteriormente para cometer fraudes mediante el uso de tarjetas bancarias. La operación continúa abierta para esclarecer el alcance total de esta red delictiva.


