La pastelería La Torre, situada en pleno centro de Lepe, en la provincia de Huelva, ha comenzado el año con una sorpresa inesperada: su roscón de Reyes ha sido incluido en la Guía Repsol, dentro de la sección de ‘Soletes’, un reconocimiento reservado a establecimientos con propuestas singulares y de alta calidad. El motivo está en una fórmula patentada por el propio obrador, basada en el uso de aceite de oliva virgen extra como grasa principal en la elaboración de este dulce tradicional.
Los responsables del establecimiento, Sergio y Juan Manuel Ortiz, no dan abasto estos días elaborando roscones para cientos de familias, atraídas por una receta que apuesta por una alternativa más saludable frente a las grasas saturadas habituales en la repostería navideña. La Torre, ubicada en la calle Real, ha sido definida por la Guía Repsol como “una dulce institución referente con unos roscones de Reyes considerados de los mejores del país”.
“El dulce más especial del año”
Para Sergio Ortiz, el roscón de Reyes es “el dulce, la masa más especial” que sale de su obrador a lo largo del año. “Le ponemos mucho cariño a todo el trabajo, pero el roscón de Reyes quizás es el más especial para nosotros”, explica. La receta se basa en masa madre, aceite de oliva virgen extra y largos tiempos de fermentación, elementos que marcan la diferencia en sabor y textura.
El repostero destaca que el secreto del éxito está en la combinación de dos patentes, una a nivel industrial y otra artesanal, que permiten lograr una textura mucho más blanda y esponjosa. “El roscón se mantiene tierno durante más tiempo y la actividad enzimática de la harina cambia totalmente por el pH de la grasa”, señala Ortiz, finalista del Word Chocolate Máster.
Además, el cuidado de la masa madre, que debe mantenerse viva, es clave. Entre los trucos que utiliza está refrescarla con yogur natural, lo que aporta un sabor diferente al producto final. Todo ello sin renunciar al enfoque saludable: “La grasa es grasa y tiene el mismo porcentaje de calorías, pero lo que cambia es que no son grasas saturadas, sino insaturadas”.
El misterio del reconocimiento y casi 30 años de historia
Sergio Ortiz reconoce que desconoce cómo llegó la Guía Repsol hasta su pastelería. “Simplemente se trabaja como siempre”, afirma, aunque sospecha que algún cliente pudo ser inspector o inspectora de la guía y probó el roscón sin que nadie lo supiera. La Torre recibe cientos de clientes cada semana, tanto vecinos de Lepe como visitantes, y cuenta además con un salón de té, lo que multiplica las posibilidades de que el producto llegue a todo tipo de públicos.
Con este reconocimiento, la pastelería se acerca a su 30 aniversario. El negocio nació en 1997, impulsado por el padre de los actuales gerentes, pastelero de profesión que quiso regresar a su pueblo natal. Hoy, ya jubilado, ha visto cómo sus hijos han convertido La Torre en una referencia de la repostería onubense, con un roscón de Reyes que ha logrado situarse entre los mejores del país sin perder su esencia artesanal.
