Agresión a un conductor de un autobús urbano de Huelva mientras trabajaba en la línea 1 de Emtusa al tratar de frenar a un hombre que estaba acosando a una pasajera. Según ha señalado el comité de empresa, el agresor "presuntamente se encontraba bajo los efectos del alcohol o de alguna sustancia".
Los hechos ocurrieron este martes, en torno a las 15.30 horas, durante el recorrido habitual del vehículo. De acuerdo con el comunicado difundido por el comité de empresa de Emtusa, el individuo llevaba parte del trayecto molestando a una usuaria, hasta el punto de que la mujer "tuvo que cambiar de asiento en varias ocasiones" para intentar alejarse.
Fue entonces cuando el conductor decidió intervenir. Según la versión trasladada por los representantes de los trabajadores, el empleado "intentó mediar" en un primer momento desde su propio puesto de conducción. Sin embargo, la situación no se frenó. Al llegar a la barriada del Carmen, y una vez abiertas las puertas para permitir la salida de viajeros, comprobó que ese hombre "no deponía su actitud".
Ante esa escena, el conductor optó por inmovilizar el autobús y acudir directamente en ayuda de la pasajera. Allí, advirtió al acosador de que debía dejar de molestarla o, de lo contrario, se vería obligado a avisar a la Policía. Fue justo en ese momento cuando, según el relato del comité, se produjo la agresión: "En ese momento, y sin mediar palabra, el individuo se giró hacia el compañero y le propinó un puñetazo entre la mejilla y el ojo".
Pese al golpe recibido, el trabajador consiguió completar el recorrido hasta Zafra, aunque, tal y como han explicado, lo hizo "con dificultad". Después acudió a un centro médico para ser atendido.
Nadie se ofreció como testigo
Desde el comité de empresa han lamentado además que el agresor lograra escapar. "El agresor aprovechó la entereza del compañero, quien decidió no devolver el golpe y acudir al puesto de mando para dar el aviso por la emisora, para abandonar el autobús y huir". En ese mismo comunicado también expresan su malestar por la reacción del resto de pasajeros y de la propia usuaria acosada, ya que, según indican, no se ofrecieron como testigos. "Asimismo, lamentamos la falta de sensibilidad del resto de usuarios y de la propia mujer acosada, quienes no se ofrecieron como testigos. Aunque entendemos que el aumento de la agresividad social genera temor a posibles represalias, este hecho no hizo dudar al compañero a la hora de salir en defensa de la usuaria", han manifestado.
El comité ha mostrado su "total apoyo al compañero agredido", que se encuentra actualmente de baja laboral, y ha condenado "enérgicamente" la conducta del agresor. Al mismo tiempo, ha recordado a los usuarios que "existen cauces legales para reclamar lo que consideren oportuno".
El comunicado pone el foco en la presión que soporta a diario el colectivo. "Las agresiones, tanto físicas como verbales, solo consiguen incrementar la tensión de una labor ya de por sí estresante, sumándose a las dificultades del tráfico, los cambios de recorrido ajenos a nuestra voluntad y unos horarios imposibles de cumplir. Deseamos que hechos como este no vuelvan a producirse y pedimos la comprensión de los usuarios hacia un colectivo que realiza su labor con la mejor voluntad posible", han concluido.
