Un nuevo atropello mortal vuelve a golpear a la población de lince ibérico en el entorno de Doñana. Un ejemplar perteneciente a la población Doñana-Aljarafe ha fallecido tras ser atropellado en la carretera que une Hinojos, en Huelva, con Villamanrique de la Condesa, en Sevilla. El accidente se produjo el sábado 2 de mayo en dicha vía, a la altura del arroyo de Gato, según han informado fuentes de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad.
El animal muerto era un juvenil macho del año pasado, que se encontraba en dispersión. Este acontecimiento ha vuelto a encender las alarmas entre los colectivos ecologistas, que llevan tiempo advirtiendo del riesgo que suponen algunas carreteras para la especie. En este caso, el atropello se ha producido en una zona próxima al espacio natural de Doñana.
Una carretera señalada como “punto negro”
Tras conocerse este nuevo atropello, el portavoz de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, ha lamentado que los linces sigan muriendo por esta causa en el entorno del espacio natural. “En esa carretera entre Hinojos y Villamanrique mueren todos los años varios ejemplares, es decir, que constituye un punto negro” y, hasta ahora, “no se han tomado las medidas satisfactorias”, ha denunciado Romero.
El portavoz ecologista considera que las medidas adoptadas hasta el momento son “insuficientes”. A su juicio, la situación exige actuar de forma urgente en los tramos de mayor riesgo para evitar que se sigan produciendo muertes de ejemplares por atropello.
Reclaman pasos de fauna y controles de velocidad
Romero ha defendido la necesidad de “crear resaltos en la carretera, controles de velocidad efectivos, no superar los 60 km/h en los puntos más negros” y, especialmente, “crear pasos de fauna”.
El representante de Ecologistas en Acción ha recordado además que, según denuncia, el pasado mes de abril murió otro lince en la autovía de Huelva a Sevilla, la A-49. “El pasado mes de abril también murió otro en la autovía de Huelva a Sevilla en la A-49 y no se supo nada porque hay un secuestro de la información. Piensan que si la opinión pública no conoce estos hechos, el problema pues no existe”, ha afirmado.
Para Romero, la recuperación del lince ibérico no puede ocultar los problemas que siguen amenazando a la especie. Aunque reconoce que “la población de lince se ha recuperado” y que “ha sido todo un éxito”, advierte de que no actuar sobre las causas que la llevaron al límite tendría consecuencias graves.
“Pero si no corregimos las causas que lo llevaron al borde de la extinción, estaremos en un auténtico fracaso”, ha señalado. La muerte de este nuevo ejemplar vuelve a situar el foco en la seguridad de las carreteras que atraviesan o bordean zonas sensibles para el lince ibérico.


