La mujer que este lunes fue apuñalada presuntamente por su hija de 13 años en Motril, Granada, permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de la localidad, en estado estable dentro de la gravedad. El ataque ocurrió en una casa rural situada en el Camino Pataura, poco antes de las 17:00 horas.
La Policía Nacional ha abierto una investigación para esclarecer los motivos de la agresión, ya que la menor se autoinculpó. Al tener 13 años, la niña es inimputable según la legislación española. Las autoridades buscan determinar las circunstancias que rodearon el suceso y si existió algún factor que desencadenara la conducta violenta.
Agentes de la Policía Judicial y de la Científica continúan recabando pruebas en el lugar donde ocurrieron los hechos. La inspección ocular y la recopilación de evidencias se prolongaron durante la jornada del martes, en un intento de reconstruir con precisión la secuencia de los hechos y confirmar la autoría de la menor.
Fuentes cercanas a la familia han señalado que la adolescente no presenta antecedentes de comportamiento problemático y mantiene un buen expediente académico. Se desconoce si pudo sufrir un brote emocional o un arrebato, cuestión que se evaluará a través de un informe psiquiátrico solicitado por las autoridades.
Está estable
La víctima fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario tras recibir las heridas de arma blanca. Desde un primer momento, la Policía descartó que se tratara de un caso de violencia machista, basándose en las manifestaciones de la propia afectada, que apuntaron a que la agresora era su hija.
El caso mantiene en alerta a las autoridades locales, que enfatizan la necesidad de esclarecer las causas del ataque y de garantizar la seguridad de la víctima mientras se desarrollan los procedimientos judiciales y médicos correspondientes. La investigación continuará abierta hasta completar la recopilación de pruebas y los análisis psicológicos pertinentes.
