El Ayuntamiento de Granada ha sancionado a la empresa organizadora del Granada Sound por no devolver a los asistentes parte del dinero cargado en las pulseras de pago obligatorias, los conocidos sistemas cashless que muchos festivales han implantado en los últimos años. La multa, de 2.000 euros, llega tras la denuncia presentada por Facua-Consumidores en Acción a raíz de presuntas irregularidades detectadas durante la edición de 2023 del festival, uno de los más populares de Andalucía, con más de 25.000 espectadores cada septiembre.
La sanción ha sido impuesta por la sección de Disciplina de Salud y Consumo del Consistorio granadino, que ha calificado los hechos como una infracción leve por "uso de prácticas comerciales desleales con los consumidores y usuarios". La promotora no facilitó la devolución del saldo sobrante que los asistentes tenían cargado en sus pulseras al término del festival, una práctica que Facua llevó ante el Ayuntamiento junto a otras posibles irregularidades.
Una multa "ridícula" que no disuadirá a nadie
La asociación de consumidores, sin embargo, no celebra el resultado. Aunque reconoce que la sanción resuelve el expediente abierto, ha criticado con dureza que se salde el caso con una multa que ha calificado directamente de "ridícula" y que, a su juicio, no tendrá ningún efecto disuasorio sobre la promotora ni sobre otras empresas del sector de los festivales. Para una empresa que organiza un evento de esa envergadura, 2.000 euros representan una cifra simbólica.
Junto a la denuncia por las devoluciones del sistema cashless, Facua señaló ante el Consistorio otras cláusulas que consideraba abusivas o irregulares: la prohibición de acceder al recinto con comida y bebida propia y el cobro de 20 euros a quienes no personalizaran su entrada pasado un determinado plazo. Estas últimas cuestiones han quedado englobadas en el mismo expediente sancionador, resuelto ahora con la citada multa.
El debate sobre el 'cashless' en los festivales
El caso del Granada Sound vuelve a poner sobre la mesa una práctica que genera controversia en el sector del ocio musical. Los sistemas de pulsera cashless, que obligan a los asistentes a cargar dinero previamente para consumir dentro del recinto, han sido cuestionados en múltiples ocasiones por asociaciones de consumidores, que denuncian que las condiciones de devolución del saldo no utilizado no siempre son claras ni accesibles para el usuario.
La resolución del Ayuntamiento de Granada confirma que, en este caso concreto, la promotora del Granada Sound no facilitó adecuadamente ese proceso de reembolso. Sin embargo, para Facua, que la respuesta institucional se limite a una sanción de 2.000 euros tras años de tramitación del expediente evidencia las limitaciones del actual marco sancionador para proteger de forma efectiva a los consumidores en este tipo de situaciones.
