La historia que había mantenido en vilo durante casi dos semanas a vecinos y voluntarios de Granada ha terminado de la peor manera. El perro desaparecido en Cúllar Vega, Cairo, ha sido hallado muerto, según ha confirmado su dueño, Pablo Martínez, en un mensaje difundido en redes sociales tras días de intensa búsqueda y esperanza. El caso había adquirido una gran repercusión pública, no solo por la movilización ciudadana para encontrar al animal (una campaña en redes de solidaridad que era viral), sino también porque el propietario denunció haber sufrido una extorsión después de anunciar una recompensa de 3.000 euros para recuperarlo.
En su publicación, el dueño explica que todo ocurrió “muy rápido” y asegura que nunca abandonó a su mascota. Reconoce que desconoce lo sucedido y plantea que pudo tratarse de un accidente o de un acto intencionado, algo que —afirma— probablemente nunca sabrá.
"Cairo, mi perrito, no sé qué ha pasado, todo fue muy rápido, solo quiero que sepas que estés donde estés nunca te abandoné. Ha podido ser un accidente o alguien quiso hacerte daño, nunca lo sabré".
En el mismo mensaje quiso agradecer la ayuda recibida durante la búsqueda: vecinos que colocaron carteles, personas que recorrieron distintos lugares bajo la lluvia y el apoyo institucional desde el primer momento. "Agradecer a la gente que me ha estado ayudando a difundir, a poner carteles, a los que han ido por todos sitios buscando a Cairo bajo la lluvia, al alcalde de Cúllar Vega que desde el minuto 1 quiso ayudarme, a policías locales de Cúllar Vega y guardias civiles amigos en definitiva a toda la gente que me ha apoyado y ayudado por todas partes de España".
Tras hacerse pública la noticia, la publicación se llenó rápidamente de mensajes de condolencia. Muchos usuarios reconocían que no esperaban este desenlace y trasladaban su pésame a la familia. También aparecieron comentarios reclamando justicia si finalmente se demostrara la participación de terceros en su muerte.
