El Hospital Universitario Virgen de las Nieves, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud, ha puesto en marcha un protocolo de cesárea con acompañante que permite a la mujer estar acompañada durante la intervención y, después, en el área de reanimación. La iniciativa comenzó en agosto del pasado año y, en los primeros seis meses, se han registrado 23 acompañantes en cesáreas “pro vínculo”.
Esta modalidad —que ya se realizaba en centros como Valme desde 2021, Linares o Córdoba, y que suma cada vez más hospitales— forma parte del movimiento por la cesárea humanizada. En el caso de Valme, en los dos primeros años se atendieron 300 cesáreas de este tipo.
El nuevo protocolo incluye además el “contacto piel con piel” intraoperatorio, que consiste en colocar al recién nacido, desnudo y cubierto para mantener la temperatura, sobre el torso de la madre inmediatamente tras el nacimiento. Hasta ahora, ambas actuaciones solo se aplicaban en partos vaginales.
La matrona y jefa de bloque de Obstetricia y Ginecología, Rocío López, destaca que “es un protocolo muy importante porque confluyen dos actuaciones, la compañía, en la gran mayoría de los casos del padre, y del contacto piel con piel, lo que da continuidad y beneficia el vínculo materno filial”.
La ginecóloga responsable del paritorio, Mercedes Valverde, explica que está dirigido a cesáreas programadas y gestaciones de bajo riesgo, “para que puedan estar acompañadas por la persona que ellas elijan, lo que favorece un parto más humanizado”.
Los requisitos técnicos son claros: anestesia regional, paciente consciente y estable, y cesárea programada o urgente no crítica. La jefa de Anestesiología, Cristina Fernández, subraya que “el equipo estudia cada caso” antes de autorizar el acompañamiento. En reanimación, la supervisora Marta Martín señala que se continúa con el piel con piel.
La subdirectora de Enfermería, María Teresa Rivas, resume el objetivo: avanzar hacia “un modelo de atención perinatal centrado en la familia y basado en la humanización”, en línea con la evidencia científica y las recomendaciones de la OMS y el Ministerio de Sanidad.
