La Fiscalía Europea ha abierto una investigación por una posible malversación de fondos de la Unión Europea relacionada con las labores de conservación en el tramo ferroviario de Adamuz, en Córdoba, donde el pasado mes de enero se produjo un grave accidente de tren. La causa se centra en un eventual desvío de recursos comunitarios destinados al mantenimiento de la infraestructura. Está previsto que la institución ofrezca más detalles a lo largo del día mediante una nota de prensa.
En paralelo a esta investigación, los trabajos técnicos sobre el siniestro han aportado nuevos indicios sobre el estado de la vía en las horas previas al accidente. Un informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios señala que la primera anomalía detectable en la infraestructura se produjo 22 horas antes del descarrilamiento. En concreto, se registró una caída de tensión en el circuito de la vía en el punto donde posteriormente se produjo el siniestro.
El accidente tuvo lugar el 18 de enero, cuando un tren de la compañía Iryo que cubría la ruta entre Málaga y Madrid descarriló a la altura de Adamuz e invadió la vía contraria. Este hecho provocó la colisión con un convoy Alvia de Renfe que circulaba en dirección a Huelva. El balance del suceso fue de 46 víctimas mortales, en uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en los últimos años en España.
La investigación
Las investigaciones apuntan a que el descenso de tensión detectado podría corresponderse con una fractura en la soldadura o en el propio carril. Según esta línea de análisis, la principal hipótesis que maneja la comisión es el colapso de un raíl fabricado en 2023 o de su unión mediante soldadura aluminotérmica con otro más antiguo, datado en 1989 y con diferentes características de dureza.
Los datos técnicos reflejan que, en las tres horas previas a la detección de la anomalía, hasta diez trenes atravesaron ese mismo punto sin incidencias. No fue hasta el undécimo paso, cerca de las 22:00 horas, cuando se registró una variación mínima de tensión, de apenas un voltio, que no llegó a interrumpir el suministro eléctrico en la vía. Esta circunstancia refuerza la hipótesis de que la rotura inicial fue de carácter leve, sin provocar una interrupción inmediata del servicio.
